José Lezama Lima

Revelaciones de mi fiel Habana

“El beisbol es uno de los grandes amores de La Habana. Un dinámico fanatismo en el que la capital no concede alternativa a ninguna otra localidad cubana”.

Se muestra ahora el ángel de La Jiribilla

Asoma ahora el ángel nuestro, el llamado para la invocación final ángel de la Jiribilla. Igual, por lo menos, al ángel de Bética; superior a la lucha entre el ángel y el duende, en que este riega con niebla y con espíritu de lo errante las alas intermedias.

Selección de poemas

Es inaudible, / no podremos saber si las hojas / se acumulan y suenan al encaramarse / la mirona lagartija sobre la hoja.

El patio morado

El paño morado de una prolongada tristeza colgaba de los largos patios, de las cámaras abullonadas que formaban el palacio del obispado. En el centro el gran patio cuadrado parecía inundado de amistosas sombras desde la muerte de Monseñor.

Se muestra ahora el ángel de La Jiribilla

Asoma ahora el ángel nuestro, el llamado para la invocación final ángel de la Jiribilla. Igual, por lo menos, al ángel de Bética; superior a la lucha entre el ángel y el duende, en que este riega con niebla y con espíritu de lo errante las alas intermedias.

Selección de poemas

Porque habito un susurro como un velamen, / una tierra donde el hielo es una reminiscencia, / el fuego no puede izar un pájaro / y quemarlo en una conversación de estilo calmo./ Aunque ese estilo no me dicte un sollozo / y un brinco tenue me deje vivir malhumorado,/ no he de reconocer la inútil marcha / de una máscara flotando donde yo no pueda, / donde yo no pueda transportar el picapedrero o el picaporte / a los museos donde se empapelan asesinatos / mientras los visitadores señalan la ardilla / que con el rabo se ajusta las medias.