“Si alguien sabía esencialmente (…) que el concierto de Pablo Milanés en el coliseo de la Ciudad Deportiva sería el último en su isla amada, era el mismo Pablito”.
La vuelta del Teatro Nacional de Guiñol será un acto de justicia histórica y un necesario gesto de amor y respeto al teatro para niños y de títeres cubano.
“Cualquier argumento original de un texto dramático en la actualidad, que exponga la actuación de un niño o una niña, debiera tener las características de las obras escritas para ellos por el apóstol. Nadie como él para reflejar los latidos de la vida misma, con sus alegrías, descubrimientos, la belleza a veces imperceptible de lo cotidiano”.