“El Día de Reyes de 2017, por fin, le di la mano a Silvio Rodríguez. Y —a lo mejor, por un regalo que me hizo mi padre desde el cielo— el Día de Reyes de 2017 también le di la mano, por fin, a Frederich Cepeda”.
Cierro los ojos, cruzo sin ti por el puente del San Juan, pero con ese verso de Guillén en una mano y una rosa en la otra. Llego al rincón donde te han puesto para siempre y repito, lloroso: “Esta flor, para usted”.