Convocan al concurso para niños y jóvenes Leer a Martí
Convocado por primera vez en 1998, el concurso Leer a Martí es, al decir de Omar Valiño, director de la Biblioteca Nacional, “la acción principal que viene realizando desde hace muchos años nuestra institución. Para nosotros tiene sobre todo valencia fundamental. Y no podía ser de otro modo porque además de ser el eje esencial de nuestro Programa Nacional por la Lectura, el concurso gira en torno a la figura que da nombre a esta Biblioteca”.
En rueda de prensa, celebrada en el Salón de reuniones de la Biblioteca Nacional, se dio a conocer la convocatoria para la edición XXVII de este certamen que convoca a niños y jóvenes para participar en los géneros literarios de artículo, ensayo, cuento y poesía. Se podrán presentar de la misma manera textos relacionados con las manifestaciones de teatro y de artes visuales, y en el caso de estas últimas se podrá mediante la creación de carteles, dibujos, grabados, vídeos y podcast que no deben exceder los tres minutos de duración.
El jurado, presidido una vez más por el reconocido joven historiador Yusuam Palacios, director de la Fragua Martiana, e integrado además por destacados especialistas y estudiosos de la vida y obra del más universal de los cubanos, tendrá a su cargo la selección de los mejores trabajos, que serán recepcionados hasta el venidero 31 octubre. Asimismo, otorgarán al mejor concursante del año por primera y única vez el premio Centenario dedicado a Fidel, quien justo este 2026 estaría cumpliendo cien años.

Durante el desarrollo del encuentro se efectuó un análisis de los resultados de la recién finalizada edición XXVI del concurso, al tiempo que los representantes de las distintas instituciones y organizaciones juveniles que lo auspician manifestaron su compromiso y disposición de redoblar los esfuerzos para que el certamen, a pesar de los tiempos difíciles y complejos que vive actualmente el país, recupere el reconocimiento masivo, valor y dinamismo de sus ediciones iniciales.
Precisamente en ese sentido Eddy Rodríguez Garcet, fundador del concurso Leer a Martí por su desempeño como subdirector encargado de la atención al sistema nacional de bibliotecas públicas, declaró en exclusiva que “la cifra de participantes en el concurso se viene reduciendo desde hace ya algunos años”.
El también secretario del jurado significó que en “aquellas primeras convocatorias llegaron a participar cuatro y hasta cinco millones de interesados entre niños y jóvenes, residentes en todas las provincias del país. El concurso se convirtió en un evento muy masivo. Y eso fue posible porque se tenía más en cuenta la cantidad que la calidad de los trabajos presentados. Pero a medida que fuimos anteponiendo la calidad a la cantidad, acompañado de otros factores que dependen de nosotros mismos como organizadores, la cifra ha ido reduciéndose y, por ejemplo, en las últimas ediciones el número de trabajos presentados no sobrepasa los cuatrocientos mil.
“(…) ahora, quizás como nunca antes, para los cubanos de hoy y del mañana leer y estudiar la vasta obra de Martí y de Fidel, su mejor discípulo, resulta una necesidad insoslayable e impostergable”.
“Y resulta todavía más preocupante y lamentable la pobre participación de los estudiantes universitarios, a pesar de las tantas universidades con que contamos en el país y de las tantas cátedras martianas creadas en cada una de ellas. Tan baja se ha comportado la participación de estudiantes universitarios que en las últimas ediciones de nuestro concurso la cifra más alta no ha sobrepasado los 15 trabajos enviados”.
Más adelante Eddy Rodríguez significó de manera relevante y no exenta de emoción la “destacada participación en el concurso de jóvenes y niños estudiantes de las escuelas de enseñanza especial. Hemos recibido —enfatizó— trabajos muy interesantes, algunos verdaderamente hermosos, maravillosos, cuyos autores son portadores de alguna discapacidad ya sea visual, física e incluso mental. Sin embargo, han sido capaces de enviarnos trabajos que resaltan sobre todo por su calidad y belleza y que nos han llevado a la implementación, particularmente para ellos, de un premio muy especial que nombramos Con todos y para el bien de todos. Los trabajos de estos concursantes, por supuesto, son valorados por el jurado con parámetros muy particulares, especiales”.
Seguidamente añadió que la mayor cantidad de trabajos enviados al certamen, casi desde las primeras convocatorias, son procedentes de la enseñanza primaria y a los estudiantes de este nivel corresponde también el mérito de la calidad de las obras enviadas.

Por último, Eddy Rodríguez subrayó: “En estos momentos trabajamos arduamente en la compilación de todos los trabajos de los distintos niveles premiados en las diferentes ediciones de nuestro concurso para su publicación en formato digital. Nos hubiera gustado hacerlo de manera impresa, como los publicamos hasta el 2014, pero lamentablemente los recursos con que contamos, pocos debido al agravamiento de las circunstancias que vive el país, no lo permiten. De todos modos, el hecho de que los ganadores vean publicadas sus obras, ya sea en formato digital o impreso, se convierte también en un gran estímulo para incentivar todavía más su creatividad”.
Más allá de este concurso que, retomando a Omar Valiño, es “la base, el pilar fundamental de la campaña nacional por la lectura emprendida hace décadas por la Biblioteca Nacional José Martí; ahora, quizás como nunca antes, para los cubanos de hoy y del mañana leer y estudiar la vasta obra de Martí y de Fidel, su mejor discípulo, resulta una necesidad insoslayable e impostergable. Solo adueñándonos de los principios, conceptos y profundas convicciones de estos hombres inmensos para Cuba y para el mundo, seremos capaces de reunir las armas ideológicas suficientes para enfrentar las actuales, aunque no nuevas, agresiones de un imperio aferrado a su poder hegemónico aun cuando ya se encuentra en plena agonía”.

