Declaración de Patria: “La comunicación digital es un campo de disputa política”
Antes, las batallas se libraban con cañones y trincheras. Ahora, advirtieron más de tres mil personas reunidas esta semana en La Habana, el campo de combate parte de algoritmos, flujos de datos y del control de la inteligencia artificial.
El V Coloquio Internacional Patria cerró sus puertas este sábado con una declaración que invita a mirar con otros ojos la geopolítica del siglo XXI. Durante tres días, 154 invitados de otros países y miles de cubanos compartieron una preocupación que rara vez ocupa los titulares: quién maneja los hilos invisibles de lo que leemos, vemos y pensamos.
“La comunicación digital se ha consolidado como uno de los principales terrenos de disputa política, cultural, tecnológica y geopolítica del mundo contemporáneo”, refirió la declaración final aprobada por los delegados. Hoy día, unos pocos gigantes empresariales deciden qué noticias llegan, qué discursos se silencian y qué miradas del mundo merecen existir.
La declaración habla de “concentración del poder informativo”. En términos más llanos, significa que un puñado de corporaciones controla las infraestructuras críticas, los servicios en la nube, los algoritmos que recomiendan canciones y también los que orientan el voto. Esa concentración, advierten, “amenaza la soberanía de los pueblos y erosiona la diversidad cultural”.
“La comunicación digital se ha consolidado como uno de los principales terrenos de disputa política, cultural, tecnológica y geopolítica del mundo contemporáneo”.
Los asistentes expresaron su alarma ante lo que llamaron “desinformación industrializada”: una fábrica de relatos falsos, operaciones de influencia y manipulación algorítmica diseñada para fragmentar sociedades enteras. “Condenamos el uso de tecnologías digitales e inteligencia artificial en agresiones militares, ocupaciones y campañas de guerra psicológica”, señaló el documento.
El texto mencionó los conflictos en Palestina, Líbano e Irán. Allí, denuncian, las bombas caen acompañadas de una tormenta de desinformación que confunde, divide y justifica.
En ese escenario, los participantes en Patria reivindicaron el derecho de los pueblos a construir su propia soberanía tecnológica. Imaginan un mundo con ecosistemas digitales democráticos, con inteligencias artificiales abiertas, auditables y culturalmente situadas.
“Respaldamos el desarrollo de tecnologías orientadas a la educación, la salud, la ciencia, la cultura y una comunicación emancipadora”, rezó la declaración.
El coloquio acordó convertirse en una plataforma permanente, en una red viva de periodistas, activistas, investigadores y responsables públicos del Sur Global. “La batalla comunicacional exige organización, inteligencia colectiva y acción sostenida”, subrayó el texto.
En el tramo final, los participantes condenaron en la declaración la política de agresión de Estados Unidos contra Cuba, un bloqueo que lleva seis décadas y que en los últimos meses se ha recrudecido hasta niveles extremos. Denunciaron la imposición de un “cerco energético” destinado a asfixiar la vida cotidiana de los cubanos.

“Exigimos el levantamiento inmediato de todas las medidas coercitivas unilaterales”, señaló el documento. El coloquio llamó a la comunidad internacional a rechazar cualquier forma de guerra económica que utilice la energía y la comunicación como instrumentos de castigo colectivo.
La cita concluyó con una convocatoria amplia: invitaron a organizaciones internacionales, redes académicas y Estados comprometidos con la paz a construir un nuevo orden informativo y comunicacional. Ese orden, prometieron, tendrá en el centro la verdad, la justicia, la dignidad humana y la autodeterminación de los pueblos

