Durante las jornadas del 20 del Festival Internacional del Cine Pobre de Gibara varias exposiciones se sumaron al programa de actividades, pues las artes visuales constituyen un espacio de encuentro en cada una de las ediciones del evento y expresan desde su diversidad estética y temática, temas y preocupaciones de los creadores de las artes visuales.

Las muestras De Vallecillo a Gibara, con fotografías del municipio mexicano; El último bosque de Amanda Tamayo y Daliana Seoane; Crónicas estampadas y Mareas, además de la muestra de carteles dedicadas a Alfredo Guevara, curada por el Proyecto CartelON, conjuntamente con la muestra de carteles a obras que el cineasta Humberto Solás no realizó.

De Vallecillo a Gibara incluye imágenes de ese municipio, su historia, memoria y pasado. La muestra está concebida como un repaso por el tiempo, un viaje hacia la historia y sus hechos; donde incluyen obras que exponen los fósiles que posee la localidad, datados de hace más de 93 millones de años.

El Festival inserta en su programa otras manifestaciones artísticas y logra un verdadero diálogo entre las artes.

Algunas de las fotografías incluyen cortas frases que se convierten en pequeños textos sobre la relevancia de estas imágenes, en una de ellas expresa: “los fósiles son la memoria física del mundo”. Esta muestra se expone en la Casa de Cultura de Gibara, un espacio que ha propiciado las exposiciones de artes visuales como parte fundamental del programa del evento y cuya relación es vital para el desarrollo del cine.

En el caso de El último bosque, se trata de una colección de obras que reinterpretan el día a día, exponen nuevos sentidos y configuran su interés en ese entramado. Según refieren sus creadoras en las palabras al catálogo “algunas de estas obras no son más que interpretaciones del día a día”.

Aunque en su conformación discursiva, El último bosque incluye obras que apelan al paisaje, al tiempo que busca reactivar los dispositivos de la memoria y configurar el tiempo desde el prisma de estas artistas y sus visiones.

Crónicas estampadas es el resumen del interés de varios artistas por reflejar la ciudad y sus espacios.

La muestra Mareas de estudiantes de la Academia de Artes Plásticas “El Alba” se exhibe en el hotel Arsenita de esta ciudad, como parte del quehacer de Laura Isabella Milán y Katerín Machín, con doce piezas. Las cuales fueron realizadas con técnicas diversas y expresan el uso de recursos de la gráfica expandida.

Según refiere su curadora, en estas obras conviven “figuración, gestualidad expresionista y exploraciones matéricas”, con lo cual Mareas propone un discurso donde cada uno de estos elementos le aporta fuerza al discurso visual y su connotación.

Mientras que, Crónicas estampadas es el resumen del interés de varios artistas por reflejar la ciudad y sus espacios, que transitan desde elementos naturales como la Silla de Gibara, hasta la incidencia de la luz sobre los techos de rojas tejas coloniales, la persistencia de esos elementos de la arquitectura y el paso del tiempo.

La voluntad de incluir visiones diversas complementa el sentido de estas Crónicas estampadas y su papel histórico, social e identitario. Cada una de ellas se asienta en elementos culturales de la ciudad, sus habitantes y sus lugares más conocidos.

La exposición de carteles dedicada a Alfredo Guevara toma como punto de partida la celebración de su centenario, el pasado 31 de diciembre de 2025 y la selección de sus diez filmes ineludibles.

Curada por CartelON, en la muestra se incluyen carteles a filmes como El acorazado Potemkin, Tiempos modernos, Los olvidados y Sin aliento, obras que desde diferentes temas e intereses complementan otras visiones sobre la historia del cine.

Las artes visuales constituyen un espacio de encuentro en cada edición del Festival de Gibara.

Son parte también de esta exposición, los carteles a filmes como Umberto D, La calle y Muerte en Venecia; con las cuales se logra articular este resumen de diez piezas gráficas sobre el cine que prefería el creador.

En el lobby del Cine Jiba se puede apreciar los carteles de diseñadores cubanos sobre filmes que el cineasta cubano Humberto Solás no pudo realizar. Concebida por el diseñador Agapito Martínez, en ella se percibe el deseo por completar este recurso dentro de la obra de Solás.

La presencia de estas exposiciones en el programa del evento permitió que el cine sostenga su eterno vínculo con las artes visuales y sus creadores, oportunidad que brinda el Festival para insertar otras manifestaciones artísticas y lograr un verdadero diálogo entre las artes.

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