La 13.ª edición del Festival The Americas Film Festival of New York (TAFFNY) anunció recientemente su selección oficial, con dos cortometrajes de animación cubanos elegidos para representar a la Isla en este evento anual que exhibe creaciones cinematográficas de toda América.

Según el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic), las películas seleccionadas son La niña y el mar y Raptus, ambas presentadas por recomendación del instituto. El presidente del Icaic, Alexis Triana, felicitó a los dos equipos creativos a través de las redes sociales.

Entre los tópicos presentes este año en TAFFNY, resaltan la memoria histórica, la inmigración, la infancia y el crecimiento, la identidad y la música.

El festival de este año, organizado por el City College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) en conjunto con el Instituto Cervantes de Nueva York y otras instituciones, se lleva a cabo del 30 de septiembre al 9 de octubre en diversos espacios culturales y académicos de la ciudad de Nueva York.

Según la descripción oficial del festival, el programa de este año se centra en temas como la memoria histórica, la inmigración y la nueva vida, la infancia y el crecimiento, la identidad y la música, con el objetivo de presentar las experiencias compartidas de sociedades interconectadas, aunque a veces divergentes, en toda América. La directora artística del festival, Diana Vargas, afirmó: “No se trata de experiencias aisladas, sino de problemáticas humanas universales”.

La Niña y el Mar: El debut premiado de un joven director

La Niña y el Mar, el primer cortometraje de animación del joven director Ray Ortega Moreno, dura tan solo 3 minutos y utiliza un estilo visual en blanco y negro. Fue una coproducción entre Wapanga Producciones y Búnker Film.

La niña y el mar ganó el Gran Premio de Animación en el Festival de Cine Caracol 2025, organizado por la Uneac. Foto: Tomada de ALMA Plus TV

La película narra la historia de un padre y su hija que conversan sobre una mascota inusual en su hogar. A medida que la conversación se profundiza, desarrollan diferentes puntos de vista sobre la naturaleza de este “ser extraordinario”.

La película ganó el Gran Premio de Animación en el Festival de Cine Caracol 2025, organizado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), y el compositor Javier Garcés Fuentes también ganó el Premio a la Mejor Banda Sonora Original.

La película también fue seleccionada para su proyección en el 46º Festival Internacional de Cine Latinoamericano Nuevo de La Habana.

Raptus: Enfrentando la violencia de género con animación stop-motion en plastilina

Otra obra seleccionada, Raptus, dirigida por Ivette Ávila, es un documental de animación stop-motion en plastilina de 10 minutos, producido por Cucurucho Producciones y apoyado por el Estudio de Animación del Icaic. Basada en el testimonio real de una mujer que sufrió violencia de pareja, la película utiliza la voz de la víctima como eje narrativo.

Ganó el Premio Coral de Animación en el 46º Festival de Cine Latinoamericano Nuevo de La Habana y el Premio del Jurado Cultural de la Unión Cubana de Periodistas.

Ivette Ávila, con formación en antropología, declaró con franqueza en una entrevista con Juventud Rebelde: “Vengo del ámbito científico; soy antropóloga. Entré en la animación por mi preocupación por la existencia humana, así que me interesó especialmente el formato del documental animado. Llevo muchos años pensando en este proyecto”.

Reveló que Raptus forma parte de un proyecto más amplio llamado Linterna Violeta, que incluye varios documentales y cortometrajes animados basados en testimonios reales, así como una serie de anuncios de servicio público destinados a promover la sensibilización y el debate sobre la terminología de la violencia de género en la sociedad cubana.

Raptus forma parte de un proyecto más amplio llamado Linterna Violeta. Imagen: Tomada de La Jiribilla

Optar por la animación stop-motion con plastilina en lugar de la acción real fue una decisión muy meditada por parte de Ávila. Declaró: “Durante el proceso de producción, las imágenes me vinieron a la mente en forma de arcilla; esta fue la única variación que utilicé. Me basé en gran medida en la textura, el color y la plasticidad de este material —que se puede moldear en diferentes formas— tal como lo experimentan los personajes: una situación traumática, un ciclo típico de violencia”.

Subrayó que uno de los mayores retos creativos fue “no presentar directamente el contenido de los testimonios”, sino permitir que el público “experimentara el silencio y el tormento de las víctimas de forma sinestésica” a través de imágenes simbólicas.

La selección simultánea de dos cortometrajes de animación cubanos para la proyección oficial del TAFFNY no solo es un reconocimiento al talento individual de la nueva generación de animadores cubanos, sino que también refleja el ecosistema creativo cada vez más dinámico del país en los campos del documental animado y las producciones independientes.