La poesía nace en los bordes y en las interrogantes de quien observa el mundo con otros ojos. En ocasiones, sirve de excusas para el dialogo, el disfrute y el encuentro. De eso fuimos testigos el pasado 26 de mayo en Nodo Habana, gracias al Evaloquio.

Nodo Habana, sede del PDL Sin Filtro, ha gestado dentro de su programación cultural el espacio de Evaloquios. Con una frecuencia trimestral se han dado cita féminas creadoras para abordar su literatura, conocer el trabajo impulsado por otras mujeres y reconocer la magia que se crea en torno a la poesía.

Evaloquio es un evento gestado por las poetas Patricia Rodda y Yanelys Encinosa, del cual he tenido el placer de fungir como coordinadora, con el objetivo de visibilizar la obra poética creada por mujeres. El espacio tuvo su primer encuentro el 21 de marzo de 2025, celebrando el día internacional de la poesía y dando paso al diálogo con una mirada de género, lo que marcó la semilla que nos trajo hasta el encuentro del pasado martes 26 de mayo.

“(…) llegamos a la edición número V, bajo el tema ‘La poeta en el espejo’ donde se cerró un ciclo de encuentros para (…) renovar temas, escudriñar nuevas interrogantes y recorrer nuevos caminos”.

En esta ocasión llegamos a la edición número V, bajo el tema “La poeta en el espejo” donde se cerró un ciclo de encuentros para, por qué no, renovar temas, escudriñar nuevas interrogantes y recorrer nuevos caminos. El encuentro reunió a una veintena de mujeres que desde sus profesiones: investigadoras, editoras, gestoras culturales, periodistas, poetas; celebraron el quehacer artístico y cultural tan necesario en estos tiempos.

Destacar que estamos creando espacios donde la creatividad recobra un sentido primario en un escenario diferente, por lo que el evento representó un momento de calma y renovación para muchas de las presentes.

¿Hacia dónde apuntan las miradas de la literatura en los últimos años?

El evento tuvo dos momentos concatenantes. En la mañana sesionó un panel con el tema “Promoción y fomento de literatura con enfoque de género desde la gestión cultural” moderado por Yanelys Encinosa, lo cual dio lugar al diálogo sobre diferentes y diversos proyectos que han gestado o impulsado algunas de las invitadas.

La bienvenida estuvo en manos de Patricia Rodda quien aseguraba que estos espacios son cada vez más necesarios y que luego de muchos años algunos rostros tuvieron la oportunidad de conocerse. De igual forma, Katia Cárdenas, directora de Gestión Cultural de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, agradeció el desarrollo de este tipo de encuentros, los cuales han sido posibles gracias a un proyecto de cooperación internacional con enfoque de género, participación y sostenibilidad ambiental para la transformación social en el Centro Histórico, financiado por la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad (AVCS) y gestado por la OHCH y KCD ONGD.

“La contribución femenina a la literatura de los últimos años (…) está vinculada a la creación de espacios que crean nexos entre los jóvenes (…)”.

Yanelys Encinosa dio paso al panel donde estuvieron como invitadas: Zaida Capote, Lirians Gordillo, Carmen González, Maritza Martínez, Irasema Cruz, Isely Ravelo, Lisandra Quirós, María Karla Larrondo, Patricia Rodda, Damarys Benavides y Lely Carrasco.

La contribución femenina a la literatura de los últimos años, pudimos constatar, está vinculada a la creación de espacios que crean nexos entre los jóvenes, que permite el diálogo y el desarrollo del arte y de la oralidad desde diversas manifestaciones. Sobre la mesa se pusieron proyectos como “Cimarronenado el verbo” a cargo de Carmen González, quien rescata las raíces y crea un nuevo lenguaje en torno a la educación y a los laboratorios de escritura; “Leer en Casa” que nos trajo a algunas artistas internacionales, las cuales tuvimos el placer de disfrutar gracias a la virtualidad y otros espacios como los Jam Poetrys de Nodo Habana que une a voces inéditas y a amantes de las letras, un viernes al mes, para disfrutar del calor de la poesía.

¿Queda poesía por crear?

Hace poco me preguntaron qué se necesitaba para escribir poesía y lo primero que vino a mi mente fue “tener alma”, de ahí que sigo confiando en que aun hay muchas cosas por decir, y mucha poesía por crear.

De eso también fuimos testigos en el momento de la tarde, donde, como se dice en el teatro “rompimos la cuarta pared” y todos fuimos parte del mismo círculo. Creamos una dinámica interactiva para que todas las presentes compartieran su poesía o algún poema favorito. Todo ello dejó en cada una de las participantes un halito de esperanza, agradeciendo ese tipo de encuentros, de los que confío seguiremos creando y compartiendo proyectos que nacerán de nuevas uniones.

Por ahora nos queda el trabajo editorial de la nueva antología de poesía creada por mujeres, que será una complicación de poemas y poetas que han sido parte de cada uno de los Evaloquios. Solo me queda, una vez más, darle a la poesía las gracias.