Malpaís: Alejandro Campins en el Museo Nacional de Bellas Artes
El Museo Nacional de Bellas Artes inauguró el 29 de mayo la exposición Malpaís, del artista cubano Alejandro Campins (Manzanillo, 1981), una muestra que permanecerá abierta al público hasta el 30 de agosto en la sala transitoria del tercer nivel del Edificio de Arte Cubano.
Reconocido por una obra que explora la contemplación, el silencio y la relación entre paisaje y memoria, Campins presenta en Malpaís un conjunto de piezas donde la pintura se desplaza más allá de la representación para convertirse en experiencia perceptiva y estado de conciencia.
“…una investigación pictórica donde lo visible y lo intangible conviven en tensión permanente”.
Inspirada en el Desierto Pintado de Arizona, la serie que articula la exposición toma el paisaje como umbral y no únicamente como territorio. Las formaciones geológicas, marcadas por estratos de tiempo y color, funcionan como punto de partida para una investigación pictórica donde lo visible y lo intangible conviven en tensión permanente. En estas obras, la imagen parece resistirse a la velocidad contemporánea, proponiendo una temporalidad distinta: pausada, introspectiva y abierta a la contemplación.
A través de formatos que oscilan entre lo íntimo y lo monumental, Campins desarrolla diversas formas de aproximación al paisaje. Desde superficies de concentración casi silenciosa hasta grandes lienzos que implican el desplazamiento físico del cuerpo, la pintura se afirma como un acto de inmersión y tránsito. Más que describir un lugar, las obras evocan una experiencia interior donde luz, materia y espacio convergen en un delicado equilibrio.

Malpaís se construye también como una reflexión sobre los márgenes: el desierto aparece simultáneamente como territorio inhóspito y refugio, resistencia y revelación. Frente a las dinámicas de aceleración y saturación visual del presente, la exposición reivindica otra forma de relación con la imagen y con el tiempo.

La inauguración reunió a artistas, especialistas, estudiantes y público interesado, quienes pudieron acercarse a una propuesta visual que invita a la contemplación y al diálogo con el paisaje desde una perspectiva sensible y contemporánea.











