En momentos de profunda reflexión, Lezama descubrió que nuestro siglo XIX tuvo unas riquezas culturales olvidadas; y fue a su rescate a través de la poesía y de las artes.
Un ejercicio de autorreconocimiento y una declaración de presencia que enriquece el patrimonio museístico nacional desde una perspectiva actual y necesaria.
En la obra de Moro destaca una capacidad poco común para abordar asuntos complejos de nuestro tiempo desde la economía de recursos y la precisión expresiva.