El Centro Cultural México-Cuba Benny Moré fue el escenario donde artistas, intelectuales, investigadores, coleccionistas y amigos de Cuba se reunieron para celebrar una Subasta de Arte en Defensa de Cuba, iniciativa impulsada por el capítulo mexicano de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (REDH). El propósito: recaudar fondos destinados a la atención oncológica pediátrica en la isla.

Durante la jornada, el Embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, agradeció profundamente la iniciativa y destacó la generosidad de los artistas que decidieron sumarse. “Estos hechos de generosidad, de solidaridad, que expresan el humanismo de los mexicanos y cubanos participantes en este proyecto, llegan al pueblo cubano; nos dan aliento, nos dan esperanza”, afirmó el diplomático, quien subrayó que, independientemente del monto que pueda alcanzarse, “llegará a los niños cubanos”.

El Embajador recordó los efectos que las dificultades económicas y el recrudecimiento del bloqueo estadounidense tienen sobre el sistema de salud cubano, particularmente en la atención a enfermedades complejas como el cáncer infantil. Agradeció a los artistas por poner su creación al servicio de una causa noble y expresó su confianza en que el aporte contribuirá a salvar vidas. “Y cada vez que se salva una vida, dormimos más tranquilos todos”, concluyó.

La iniciativa fue impulsada por el capítulo mexicano de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (REDH).

Por su parte, el profesor e investigador Nayar López, coordinador del Capítulo Mexicano de la REDH, señaló que la iniciativa constituye, tanto simbólica como materialmente, una expresión de solidaridad frente a las medidas económicas de Estados Unidos contra Cuba.

“El nuestro es un acto de paz y fraternidad, de reciprocidad y de responsabilidad política como ciudadanos del mundo”, afirmó. Nayar reiteró el agradecimiento a quienes hicieron posible la actividad y deseó a los artistas participantes un camino fructífero “en su andar por el arte y por la vida”.

Más de cien obras, un mismo propósito

La subasta reunió más de 100 obras de creadores de países como Panamá, Canadá, Cuba y México, con técnicas que abarcan óleos, acuarelas, paisajes y esculturas. Entre los artistas que aportaron piezas se encuentran Francisco Toledo, Antonio Bretón y el grabador Joel Rendón, además de creadores reconocidos y emergentes.

El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, agradeció profundamente la iniciativa y destacó la generosidad de los artistas que decidieron sumarse.

Polo Castellanos, muralista e integrante de la REDH, destacó que la subasta busca expresar solidaridad con los niños cubanos que enfrentan cáncer y subrayó el papel social que puede desempeñar el arte. “Cuba lleva varias décadas resistiendo el bloqueo. Cuba no es peligro para nadie, Cuba es un pueblo pacífico, su grave delito es aportar a la salud, a la educación mundial”, afirmó.

Castellanos señaló que la totalidad de los recursos obtenidos será destinada a apoyar la atención oncológica pediátrica en Cuba y añadió que las restricciones impuestas a la isla han dificultado el acceso oportuno a medicamentos y tratamientos. “Lo voy a decir coloquialmente: a nosotros nos vale madres lo que digan los gringos. Cuba es nuestro pueblo hermano y ahí vamos a estar siempre”, aseveró, al agregar que estas iniciativas buscan desmentir el discurso de Estados Unidos, que asedia a la isla desde hace más de seis décadas.

Precios para todos los bolsillos

Los organizadores informaron que habrá obras con precios de salida desde 100 pesos, con el propósito de facilitar la participación de un mayor número de personas. “Para todos los bolsillos y los gustos, a precios muy bajos”, explicó Castellanos, quien destacó que lo más importante es contribuir a la atención de los niños con cáncer en Cuba. La obra que no salga en la subasta permanecerá en exposición permanente en las instalaciones de Casa Cuba y seguirá a la venta, con valores estimados un 50 por ciento por debajo del precio original.

La subasta reunió más de 100 obras de creadores de países como Panamá, Canadá, Cuba y México, con técnicas que abarcan óleos, acuarelas, paisajes y esculturas.

En un comunicado leído en nombre de los organizadores, se expresó: “En el contexto de guerra que vive la Humanidad, esta subasta de arte, como otras tantas acciones, rompe simbólica y materialmente el cruel bloqueo que el gobierno estadounidense ha impuesto al soberano y digno pueblo de Cuba”.

El Embajador Martínez Enríquez recordó que, hasta hace poco, el 85 por ciento de los niños con cáncer en Cuba se salvaba gracias al sistema de salud de la isla, pero “hoy apenas el 65 lo logra, por la guerra económica a la que el pueblo cubano está sometido”. Señaló además que el sistema de salud se ve rebasado: de los 96 mil pacientes en lista de espera para someterse a una cirugía, 11 mil son niños.

El escultor y dibujante Julio César Carménate Laugart también alzó su voz durante la jornada. “Somos también muy auténticos y amamos mucho nuestras raíces. Es parecido aquí a México, es decir, sigue el congrí, sigue el macho asado, sigue la yuca con mojo y sigue la salsa, sigue el son, sigue el bolero. Sigue también el color, sigue esa expresividad y es eso lo que nosotros no podemos darnos el lujo de perder”, afirmó.

“La jornada reafirmó el compromiso de artistas, intelectuales y organizaciones sociales mexicanas con la solidaridad hacia Cuba y con iniciativas que colocan la creación artística al servicio de causas humanitarias”.

“Yo creo que no lo vamos a perder, yo creo que por encima de todo nosotros somos gente que no merecemos ningún tipo de mal porque lo único que siempre hemos hecho es ayudar al mundo, de manera desinteresada. Yo creo que más pronto que tarde vamos a salir de este mal momento y ahí seguiremos nosotros los artistas en la vanguardia con nuestro arte, en seguir representando dignamente nuestro país”.

La jornada reafirmó el compromiso de artistas, intelectuales y organizaciones sociales mexicanas con la solidaridad hacia Cuba y con iniciativas que colocan la creación artística al servicio de causas humanitarias. Desde el Centro Cultural México-Cuba Benny Moré, el arte volvió a convertirse en un puente entre ambos pueblos y en una expresión concreta de fraternidad con las niñas y los niños de Cuba.

Los organizadores agradecieron de manera especial a todas las personas que participaron en la subasta mediante la adquisición de las obras, cuya solidaridad y sensibilidad hicieron posible sumar recursos a esta causa. La subasta, que comenzó el sábado 26 de septiembre, continúa hasta agotar las obras, y quienes no pudieron asistir aún pueden adquirir piezas en la exposición permanente de Casa Cuba.