cancionero

Miriam Ramos, cartografía musical del alma cubana

La Jiribilla
Pocas voces resumen la banda sonora emocional de Cuba con la precisión de Miriam Ramos. Su timbre, una aleación de cristal y tierra húmeda, sirve de puente entre la trova más reflexiva y el jazz más cosmopolita. Este dossier de La Jiribilla, en el 80 cumpleaños de la Premio Nacional de Música, no persigue la biografía cronológica, sino el temblor íntimo de una artista que convirtió el repertorio de Sindo Garay, Pablo Milanés o Marta Valdés en un mapa cartográfico del alma. Un viaje por las palabras y los silencios de una mujer esencial que canta, como quien respira, la historia de un país.