Un aciago debate a espaldas del pueblo terminó el 12 de junio de 1901 con la aprobación de la Enmienda Platt y su adición como apéndice a la Constitución de Cuba.
Pese a las manifestaciones de protesta de miles de personas, la historia no iba a cambiar su curso: el 2 de marzo de 1901 McKinley sancionó la Enmienda Platt.
Pese a las presiones de Wood en La Habana, durante la elección de los ayuntamientos municipales quedó confirmado que la inmensa mayoría del pueblo cubano aspiraba a la verdadera independencia.
“La dignidad, la resistencia y la unidad son nuestras fuerzas más poderosas frente a la deshonrosa y canalla acción anexionista que sirve al enemigo histórico de la nación cubana en su plan de fracturarnos y dividirnos para vencernos”.
Fragmentos de las intervenciones de Yamila González Ferrer, Teresa de Jesús Fernández Gonzáles y Manuel Vázquez Seijido en el panel “Comunidad LGBTIQ+ en Cuba. ¿Dónde estamos y a dónde vamos?”