El Mejunje

Santísima ciudad

“Yo amo profundamente a Santa Clara, aunque como bien dijo un gran poeta: ‘París no es nada sin media docena de amigos′. Para mi fortuna, cuento con ellos (…)”.

Abrir ventanas y sembrar luceros

La tradición del Mejunje de dignificar a quienes padecen desventajas, una vez más sintoniza perfectamente con lo mejor del espíritu revolucionario cubano.