La Biblioteca Nacional de Cuba José Martí homenajeó el 173 aniversario del natalicio del autor de Ismaelillo con dos actividades centrales: la presentación del número de enero-diciembre de 2025 de la Revista insignia de la institución, y el develamiento de una silla con el nombre de Cira Romero Rodríguez, eminente investigadora y colaboradora asidua de la publicación, así como una persona muy querida desde siempre en la Biblioteca Nacional.

El Café Bachiller, espacio mensual para la promoción de libros y revistas, fue introducido por Yaremis Pérez Dueñas, jefa de Publicaciones de la institución y del sello Ediciones Bachiller, la que, acto seguido, le cedió la palabra al director y a la editora de la publicación, quienes, a dos voces, recorrieron el sumario y se refirieron a todos los textos reunidos. La Revista de la Biblioteca Nacional José Martí llegó con este número a sus 116 años de vida, y dos de sus textos, a cargo de la Dra. Cira Romero Rodríguez e Israel Escalona Chadez, analizan la trayectoria de la misma, pero desde dos perspectivas diferentes: la literaria y hemerográfica en el texto de Cira, y la historiográfica en el de Escalona. Ambos autores coincidieron en ponderar la importancia de la Revista… en la salvaguarda y consolidación del legado humanista cubano.

El Café Bachiller, espacio mensual para la promoción de libros y revistas, fue introducido por Yaremis Pérez Dueñas, jefa de Publicaciones de la institución. Fotos: De Juan Carlos Fernández Borroto

El número continúa con diversos homenajes a figuras descollantes de nuestra historia y cultura, como los dedicados a José Martí, Carlos Manuel de Céspedes, Gerardo Castellanos Lleonart, Gerardo Castellanos García, Eusebio Leal Spengler y Margot Machado, entre otras; y a figuras extranjeras como Víctor Hugo, Sergio Méndez Arceo y Juan Prim. Aparecen igualmente trabajos de mucho interés sobre temas no permanentes en la Revista… como la comunicación en las artes visuales, la música popular y su vínculo con la identidad nacional, así como el turismo visto desde la perspectiva historiográfica y patrimonial, a manos de especialistas de mucho reconocimiento en los mismos. Estos textos otorgan al número una variedad que el lector agradecerá.

Firman los artículos reconocidos intelectuales como los doctores Olga Portuondo Zúñiga, Araceli García Carranza, Israel Escalona, Lázaro Blanco, Jorge Luis Rodríguez, Félix Julio Alfonso, Lohania Aruca, Daineris Mancebo, Leonardo Sarría, Fabio Enrique Fernández, Carlos Manuel Valenciaga, Rafael Pedemonte. También aportan a este crisol los escritores Yamil Díaz, Reinaldo Montero; los artistas y curadores Jesús Lara Sotelo, Elisa Álvarez Delgado, Roberto Cobas, Noel Alejandro Nápoles; los investigadores Gladys Marel García, Irina Pacheco, José Luis Márquez, Mabiel Hidalgo, Amado René del Pino y quien suscribe este texto.

Tras la presentación de la revista, se develó una silla en Sala General con el nombre de Cira Romero Rodríguez en su espaldar.

La Comisión Regia en la etapa colonial, la Comisión Pro Martí en el Santiago de Cuba anterior al levantamiento moncadista, y las relaciones entre los comunistas de la isla y franceses dentro de la Revolución Cubana en la década fundacional de los sesenta del siglo pasado, junto a la interesante entrevista al poeta y artista visual Jesús Lara Sotelo, realizada por Elisa Álvarez Delgado, le dan una configuración interesante y plural al contenido del presente número.

Un texto que con seguridad atraerá la atención es el discurso de ingreso como académico de número a la Academia de la Historia de Cuba, del profesor de la Universidad de La Habana Dr. Fabio Fernández, quien bajo el título “La crisis cubana” realiza un examen crítico y objetivo de la realidad actual del país. Otros trabajos examinan cuestiones historiográficas, literarias y de archivos que dotan a este número de una variedad temática muy peculiar.

En la sección Vida del Libro aparecen nueve reseñas críticas a distintos títulos publicados recientemente, con lo que se mantiene este rubro tan útil y valioso a los efectos de una orientación especializada acerca de la producción de libros local e internacional. El género de la reseña, tan escaso en nuestro panorama editorial, como se sabe, es sumamente necesario como acompañante del mismo, y en la Revista sigue teniendo un buen espacio.

En el presente número se inauguró la sección Miscelánea de Archivos Cubanos, la que expondrá documentos atesorados en los fondos de la Biblioteca Nacional de mucho interés. Este espacio se abrió con el “Diario de viaje de la Habana a Matanzas”, de Emilio Bravo, con la introducción del miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua, Dr. Leonardo Sarría, quien es además el sugeridor de la sección, una excelente idea de nuestro asiduo colaborador.

El director de la Biblioteca Nacional, Omar Valiño, expresó a los trabajadores que el legado martiano cobra especial valor ante las amenazas del gobierno de los Estados Unidos.

Yanelys Encinosa, editora de la publicación, hizo referencia también a cuestiones editoriales para los números venideros, y quien escribe resumió la presentación invitando a los presentes, entre los que se encontraban varios colaboradores, a proponer nuevos textos para la edición del número correspondiente al presente año.

Posteriormente, concluida la presentación de la revista, Omar Valiño, director de la Biblioteca Nacional de Cuba, develó una silla en Sala General con el nombre de Cira Romero Rodríguez en su espaldar. Valiño evocó momentos de la insigne investigadora, miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua y autora de títulos ancilares sobre literatura cubana.

La mañana del miércoles 28 de enero comenzó con una actuación del coro infantil Voces Blancas que interpretó el Himno de Bayamo junto a la bandera nacional y al busto del Apóstol creado por el escultor Juan Quintanilla, en la Sala General de la institución. En esa suerte de matutino, Omar Valiño expresó ante el colectivo de trabajadores que el legado martiano cobra un especial valor en la actual coyuntura de confrontación, ante las amenazas del Gobierno de los Estados Unidos. Ese legado es blindaje de nuestra nacionalidad.

Fue una jornada cargada de amor patrio y de acciones evocativas por la cultura.