La cineasta mexicana Ángeles Cruz visita la isla en respuesta a una invitación de la Embajada de México en Cuba, UNAM-Cuba, el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos y el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.

En el marco de la Jornada por el Día Internacional de la Mujer, la directora, guionista, actriz y productora acompaña la presentación del largometraje Nudo Mixteco, ópera prima reconocida en varios festivales internacionales de cine.

La exhibición del filme tendrá lugar hoy 13 de marzo a las 5:00 pm, en el cine Charles Chaplin. Según la sinopsis compartida con los medios, la película constituye una honesta reflexión sobre la resistencia de un grupo de mujeres protagonistas de la historia, las cuales confrontan sus vidas, cuerpos y deseos con la comunidad patriarcal en la que crecieron.

“La exhibición del filme tendrá lugar hoy 13 de marzo a las 5:00 pm, en el cine Charles Chaplin”.

El estreno del filme en nuestro país forma parte del programa que incluye la visita de la cineasta a la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, y el encuentro con realizadoras, agentes culturales, artistas y otros miembros de la sociedad civil.

En la cita, organizada por la Casa del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, la directora mexicana hizo referencia a su camino como actriz, los condicionamientos para acceder a personajes debido a su condición de mujer indígena y sobre su regreso a la comunidad natal de 400 habitantes en el estado de Oaxaca, impelida por la urgencia de contar historias propias desde los márgenes; rescatar la lengua, sonoridades y territorios nativos.

Ángeles enfatizó en la necesidad de enfrentar los intereses de la industria cinematográfica, apostar por la solidez del guion y conformación de un equipo-comunidad agrupado en intereses comunes y el compromiso personal.

La cineasta narró la manera en que los proyectos que emprende se someten a la aprobación del poblado a que pertenece y se proponen personajes para ser interpretados por los mismos habitantes, quienes también realizan oficios cinematográficos.

“(…) Cruz rehúye los personajes estereotipados, complejiza el diseño de los conflictos y reconoce en los roles femeninos la capacidad de proteger el derecho sobre sus cuerpos y decidir el desenlace de las tramas que protagonizan”.

Todos comparten la remuneración de los fondos obtenidos y son los primeros espectadores de obras que abordan la violencia sexual contra las mujeres y los niños, el abandono de los ancianos y el conflicto de las mujeres lesbianas indígenas. Al mismo tiempo, la realizadora promueve el intercambio de saberes, por medio de conversatorios posteriores a la exhibición cinematográfica, talleres de guion y fotografía.

Como guionista y directora, Cruz rehúye los personajes estereotipados, complejiza el diseño de los conflictos y reconoce en los roles femeninos la capacidad de proteger el derecho sobre sus cuerpos y decidir el desenlace de las tramas que protagonizan. Defiende que las mujeres pueden cambiar la historia y enfrentar el fatalismo ancestral a que han estado sometidas.

En estos momentos, la cineasta mexicana asume el género documental para contar acerca del peligro de extinción que sufre el bosque de su comunidad, asilo de espíritus familiares.

El amor de Ángeles Cruz por el cine y su tierra comenzó con proyecciones caseras del filme El joven Juárez, dedicado al presidente indígena. Los juegos infantiles motivados por la imagen despertaron sus sueños, hoy afianzados en mostrar la vida de los pueblos indígenas, sus contradicciones, y la necesidad de hacer películas a pesar de todo.