Vedado habanero acoge la sede permanente del Coloquio Patria, un centro para la articulación comunicacional
La nueva sede permanente del Coloquio Internacional Patria, inaugurada en El Vedado habanero, no es un edificio de oficinas —eso lo aclaró Rosa Miriam Elizalde, presidenta del comité organizador del evento—, sino de un hogar colectivo donde convergen, físicamente y a través de pantallas, quienes sueñan con un mundo más justo y confían en la comunicación como principal vía para lograrlo. El propio presidente Miguel Díaz-Canel, lo definió: “Ahora esta es la casa de todos”.
La casona restaurada, de aire céntrico y bohemio, respira más bien un espíritu de taller permanente que de institución. Allí se despliega una “biblioteca de sueños” —como la bautizó Elizalde—, un laboratorio digital y espacios versátiles para crear contenidos o reunirse sin ceremonial. La idea germinó como una propuesta del presidente Díaz-Canel, y desde su primera versión en 2022, el coloquio fue madurando la necesidad de un punto de anclaje. Ahora, ese anhelo se vuelve tangible.

Durante la clausura de la quinta edición, Yuniasky Crespo Baquero, miembro del Comité Central del Partido y jefa de su Departamento Ideológico, dedicó palabras precisas a este nuevo espacio. Señaló que su apertura “permitirá consolidar un ámbito de trabajo y creación cotidiana”. No se trata solo de un sitio de reunión ocasional, advirtió, sino de un lugar para “la formación y superación de comunicadores” y para “la interacción de saberes y experiencias”.
En su discurso, Crespo Baquero lanzó un mensaje: “Que cada medio, cada activista, cada creador de contenido de la izquierda mundial sepa que no está solo: somos parte de un frente en construcción […] que tiene en la nueva sede de Patria su centro de operaciones”.

Patria evoca aquel periódico fundado por José Martí, cuya tipografía original incluía un punto al final. “Después de la Patria no hay nada más”, explicó Elizalde, recuperando la interpretación de los historiadores. Ese punto, lejos de ser una errata, se convierte ahora en un ancla: la sede física como ese punto final que, paradójicamente, abre infinitas posibilidades de encuentro.
La intelectual cubana recordó que el proyecto se teje desde la Trinidad Martiana: verdad, justicia y belleza. “Patria tiene que ser una fiesta del pensamiento, de la belleza —dijo—, porque en la belleza está la emoción de nuestros pueblos”.
La sede del Coloquio Patria tiene la esencia del periódico Patria fundado por José Martí según expresa Rosa Miriam Elizalde.
En la nueva sede de Patria hay una urgencia del trabajo diario. Allí convivirán la revista Cuba Socialista, los debates sobre hegemonía cultural y poder digital, y la producción de contenidos para una batalla algorítmica que no da tregua. Como apuntó el académico español Pascual Serrano durante la inauguración, lo inédito de Patria es su apuesta por combinar el periodismo reflexivo tradicional con las herramientas veloces y visuales de la era Internet.
Ahora, queda el pendiente de que lo discutido durante cinco ediciones no se disipe con el cierre del coloquio, sino que se convierta en labor cotidiana. Un lugar donde la izquierda mundial, como dijo Roque Dalton citado por Elizalde, siga “estando a la izquierda del corazón. Debidamente condenados como herejes”. Y desde ahí, desde esa herejía hermosa y moderna, seguir tejiendo estrategias para un mundo mejor posible.

