El Moncada nos enseñó a convertir los reveses en victorias. (…)
Nos mostró el valor de una doctrina, la fuerza de las ideas,
y nos dejó la lección permanente de la perseverancia
y el tesón en los propósitos justos.
Fidel Castro Ruz
26 de julio de 1973

El 26 de julio de 1953 es un hecho de incuestionable trascendencia no solo en la historia de Cuba, sino también en la historia de los pueblos de Nuestra América en su lucha por alcanzar la libertad, la soberanía, la independencia.

Aunque los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, como es conocido, no alcanzaron su propósito de derrocar a la tiranía batistiana, quedó demostrado que la lucha armada era el camino para lograr los sueños emancipadores.

Esta heroica epopeya —que, a lo largo del tiempo, ha sido ampliamente analizada, estudiada, investigada, en su real alcance y dimensión— aparece reflejada en una extensa bibliografía.

Son libros que, desde múltiples miradas y perspectivas, a través de diversos géneros literarios, se encargan de comentar, testimoniar, reflexionar, sobre la gesta protagonizada por Fidel y los jóvenes de la Generación del Centenario.

Dentro de esa relación de obras relacionadas con la mañana de la Santa Ana de aquel 26 de julio de 1953, sobresalen varios títulos de la autoría de la periodista Marta Rojas (Santiago de Cuba, 1931-La Habana, 2021).

Como es conocido, la entonces joven egresada de la Escuela de Periodismo Manuel Márquez Sterling, fue acreditada por la revista Bohemia para participar en el juicio seguido a Fidel y los moncadistas por los asaltos a ambas fortalezas orientales.

La censura de la tiranía impidió la publicación, en esos días en las páginas de la citada revista, de aquellos apuntes que fueron dados a conocer, luego del triunfo de enero de 1959, en el libro La Generación del Centenario en el juico del Moncada (1960).

Con el paso de los años, esta obra fue enriquecida y adoptó el título El juicio del Moncada (1979), en que Marta Rojas no solo relata el desarrollo del proceso judicial llevado a cabo, en 1953, en Santiago de Cuba, sino también otros elementos necesarios para entender la acción armada.

En este libro se conocerán, por ejemplo, el panorama sociopolítico de la isla, los antecedentes que hicieron posible organizar los asaltos, así como declaraciones, entrevistas y documentos de interés.

Entre esos documentos se incluyen el alegato de autodefensa de Fidel en ese juicio —conocido como La historia me absolverá—, la relación de mártires del Moncada, la integración de la Sala del Tribunal de Urgencia para la Causa 37 y la versión textual de los hechos dada por el Estado Mayor del ejército de la tiranía.

Las dos únicas mujeres participantes en las acciones del Moncada, Haydée Santamaría y Melba Hernández, comentan así, en una nota que acompaña este libro, la relevancia histórica de la entrega:

Por reflejar verdades, deseos y anhelos de un pueblo que supo liberarse, estimamos que esta obra ha de ayudar grandemente al conocimiento pleno del objetivo que perseguían y las razones que movían a los compañeros del Moncada cuando se lanzaron al ataque de aquella fortaleza militar. Después de haber sido leído este libro por varios participantes del hecho, nos sentimos con absoluta tranquilidad histórica, ya que los aspectos más importantes de este se encuentran reflejados.

 “La obra se centra en el combate que, desde el Hospital Civil en Santiago de Cuba, libraron Abel Santamaría y sus compañeros (…)”. Foto: Tomada de Internet

El que debe vivir (1978), galardonado con el Premio Literario Casa de las Américas en el género de testimonio, es otro de los libros de Marta Rojas que se acercan a un hecho que cambió el curso de la historia cubana de la segunda mitad del siglo XX.

La obra se centra en el combate que, desde el Hospital Civil en Santiago de Cuba, libraron Abel Santamaría y sus compañeros, como apoyo al plan del asalto a la hasta entonces inexpugnable fortaleza militar de la oriental provincia cubana.

Se trata de una fluida narración que, mediante un inteligente hilo conductor, integra testimonios personales, versiones públicas de participantes y documentos históricos imprescindibles, entre ellos el “Manifiesto del Moncada” y el poema “Ya estamos en combate”, redactados ambos por Raúl Gómez García.

Un relato —como escriben sus editores— que “ofrece al lector valiosos detalles acerca de la solidaridad del pueblo con los combatientes y la falsa versión lanzada por la tiranía de que el movimiento carecía de apoyo popular”.

El volumen recoge la manera en que se preparó y distribuyó de manera clandestina la primera edición del alegato de autodefensa de Fidel. Fotos: Cortesía del autor

La manera en que se preparó y distribuyó de manera clandestina la primera edición del alegato de autodefensa de Fidel en el juicio de la Causa 37 de 1953, por las acciones del 26 de julio, es el tema del libro testimonial Pequeña Gigante. La historia de La historia me absolverá (2010).

“Aunque todos los testimonios —explica Marta Rojas— fueron recogidos de fuente directa y sin haber dejado pasar de por medio muchos años, sino más bien sobre la marcha, pero siempre faltaría alguno que pudiera ser de gran valor, pero ninguno de los que están sobran”.

Una obra testimonial que entrega anécdotas, recuerdos, remembranzas, para así estructurar una historia que comenzó en el momento de ser pronunciado el alegato y concluyó cuando comenzaron a circular los primeros ejemplares publicados.

Una de las anécdotas presentadas, se refiere a cómo Patato, uno de los obreros del taller, de oficio cajista, luego de leer el texto, definía el documento como “pequeña gigante”, al relacionarlo con el “nombre de cierta máquina de apariencia modesta pero altamente apreciada por los obreros del giro”.

La Cueva del Muerto (…) se destaca (…) por su calidad literaria, la construcción y el ensamblaje de los capítulos y su impronta poética”.

La Cueva del Muerto (1983), otra de las obras de la periodista sobre el Día de la Rebeldía Nacional, se destaca —en opinión de sus editores— por su calidad literaria, la construcción y el ensamblaje de los capítulos y su impronta poética.

Definida como una novela testimonial, esta narración cuenta el destino de los sobrevivientes del asalto al Moncada, la persecución a que fueron sometidos por la tiranía y la solidaridad encontrada en el pueblo de Santiago de Cuba.

Un libro que anuncia los recursos que Marta Rojas desarrollaría en su futura obra como novelista, que incluye títulos como El columpio de Rey Spencer (1993), Santa lujuria o Papeles de blanco (1998), Inglesa por un año (2006), El equipaje amarillo (2009) y Las campanas de Juana la Loca (2014).

El realizador Santiago Álvarez, interesado por la historia contada en La Cueva del Muerto, adaptó al cine esta novela testimonial bajo el título Los refugiados de la Cueva del Muerto, para así trasladar en imágenes las horas y días vividos luego de la gesta.

Leer estos libros de Marta Rojas es comprobar —en palabras de Alejo Carpentier— que estamos ante una “ágil y talentosa escritora, de profunda vocación periodística, mirada sagaz, estilo directo y preciso don de mostrar muchas cosas con pocas palabras”.

De ahí que, quienes se interesen en conocer uno de los pasajes más trascendentes de la aguerrida historia de los cubanos por su definitiva independencia, deben revisar estas páginas que, para su tiempo y para el tiempo por venir, legara Marta Rojas, la cronista del 26.