Contra el Imperialismo y el Fascismo, por la Paz y la Solidaridad entre los pueblos
Los capítulos de la REDH de México, Cuba, Ecuador y Uruguay hemos tomado la iniciativa de organizar una reunión de trabajo en La Habana, con el propósito de diseñar un plan de acciones concretas que ayuden a ampliar y consolidar la influencia de nuestra Red en estos momentos cruciales.
Nos sentimos inspirados por dos victorias recientes de nuestros pueblos: la de Lula, en Brasil, que demostró que la arremetida del fascismo transnacional puede ser vencida con la organización política y la movilización popular en las calles y en las redes; y la de Cuba en la ONU, que logró una amplia mayoría de votos a favor del levantamiento del bloqueo, a pesar de las enormes presiones que ejercieron los Estados Unidos sobre numerosos gobiernos para que legitimaran en la votación el proyecto de asfixia contra el pueblo cubano.
“Cuba sigue siendo un ejemplo universal de dignidad y resistencia”.
Cuba sigue siendo un ejemplo universal de dignidad y resistencia. Queremos, en primer lugar, en esta reunión de La Habana, manifestar nuestra más firme solidaridad con la Patria de Martí y de Fidel.
Es de destacar igualmente la derrota de Trump y sus halcones en las elecciones de medio término. El pueblo estadounidense dijo NO al alto costo de la vida, a la inflación, a la guerra en Irán, al abandono de las políticas sociales, a los crímenes del ICE. Para sectores más politizados, influyó el atropello a la soberanía de Venezuela con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa y la complicidad con la ocupación de Palestina y las masacres del genocida Netanyahu. La gran afluencia de votantes hartos de Trump, jóvenes, mujeres, latinos, negros, demostró que es posible castigar la prepotencia y el autoritarismo de las élites corruptas, el racismo, el abuso, las políticas neoliberales y las pretensiones de dominar el planeta.
La REDH nació en 2003, en un contexto marcado por la ofensiva imperialista de George W. Bush tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 y por la invasión a Irak con pretextos absolutamente falsos. No podemos olvidar que los sectores extremistas de Miami se movilizaron entonces bajo el lema “Irak ahora, Cuba después”. El 1º de junio de 2002, en un discurso en West Point, Bush había afirmado que el ejército de Estados Unidos “debía estar listo para atacar de inmediato y sin previo aviso a 60 o más oscuros rincones del mundo”.
Hoy la REDH es más necesaria que nunca, ante la creciente agresividad del imperialismo y el avance de la ultraderecha en América Latina, Estados Unidos y Europa, ante el injerencismo y la violación reiterada de las normas de convivencia entre naciones, ante el auge del odio contra el “otro” y el rechazo visceral a toda idea que pueda asociarse al “comunismo” real o imaginario, ante una maquinaria muy poderosa de guerra psicológica y cognitiva, que manipula permanentemente la información y las emociones de millones de personas.
Hoy la REDH es más necesaria que nunca, ante la creciente agresividad del imperialismo, el avance de la ultraderecha, el injerencismo, y una maquinaria muy poderosa de guerra psicológica y cognitiva que manipula la información y las emociones de millones de personas.
Otro tema esencial que debemos abordar es la necesidad de que la REDH se acerque más a las nuevas generaciones, que han demostrado en los últimos tiempos, en distintos países, su compromiso con la lucha por sus derechos, por la justicia social, la igualdad, la auténtica democracia.
Hablaremos de la batalla comunicacional, que es, sin duda, una prioridad. En ese ámbito, el apoyo de la juventud resulta decisivo, por su dominio de los nuevos códigos. Hay que fortalecer la articulación con los medios y espacios comunicacionales alternativos para formular estrategias conjuntas que contribuyan a desmontar las mentiras y promover la verdad de los pueblos.
Tenemos que fomentar un sentido crítico, que permita distinguir qué puede ser valioso, qué es falso y dónde están las trampas en el diluvio de mensajes que se reciben cotidianamente a través de los móviles y de todas las vías imaginables.
En nuestra región, el discurso de la ultraderecha proyanqui se trata de imponer frente a los ideales de Bolívar, Martí, Fidel y Chávez. El llamado “Escudo de las Américas”, una alianza militar creada supuestamente para combatir el narcotráfico, el crimen organizado y la migración irregular, puede convertirse en un instrumento represivo al servicio del nuevo macartismo.
La guerra cultural que se libra contra quienes defendemos la emancipación incluye también la memoria. El fascismo y el imperialismo promueven una relectura de la historia para lavar la imagen de aquellos que los antecedieron, desde los sanguinarios colonizadores europeos de América hasta Pinochet, pasando por Mussolini, Hitler y Franco.
“La guerra cultural que se libra contra quienes defendemos la emancipación incluye también la memoria”.
La REDH se concibió como una “red de redes”, un concepto que implica la horizontalidad sobre la que tanto insistía Pablo González Casanova. En esta coyuntura, es importante impulsar la gestación de núcleos de la Red donde haya personas con voluntad política para involucrarse en la resistencia antifascista y antiimperialista.
Serán bienvenida/os en la reunión de La Habana la/os compañera/os que compartan los principios de la REDH y deseen participar.
Agradecemos el apoyo que nos están dando varias instituciones cubanas para preparar esta reunión: la Casa de las Américas, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), la Universidad de La Habana y el Ministerio de Cultura de Cuba.
Capítulos de la REDH de México, Cuba, Ecuador y Uruguay
(Correos electrónicos para comunicarse con los organizadores de la reunión: casadelasamericascuba@gmail.com; eurocentro@icap.cu; arimarialopez@gmail.com; oficinaedhcuba@gmail.com

