Cuando el evento arriba a sus veinte años de existencia y suman 17 ediciones, el Festival Internacional de Cine de Gibara (FICGibara) convierte otra vez a la Villa Blanca en sitio de encuentro para el cine, las artes y un festival que se erige como parte consustancial de la historia de esta pequeña ciudad y sus habitantes.

Esta vez, la apreciación de las obras en concurso en las distintas categorías comenzó en la jornada del 1 de agosto y se extenderá hasta el día 5. El conjunto, amplio y diverso, confirma que FICGibara —idea original de Humberto Solás— ha ganado en reconocimiento internacional.

Como señalan las palabras del catálogo, el evento: “Nacido como Festival Internacional de Cine Pobre, desde el primer momento mostró el camino de la creatividad cinematográfica hecha con pocos recursos y con el soporte de las nuevas tecnologías, al mismo tiempo que representó un modelo exitoso de animación cultural, protagonismo de pueblo y desarrollo local de una comunidad”.

En esta edición, a ese discurso plural de nacionalidades presentes, se suma el cine cubano con catorce obras que compiten en los cinco apartados del evento: largometrajes de ficción y documentales, cortometrajes de ficción y documentales y animación.

Tres largometrajes de ficción compiten en esta categoría, ellos son: El mundo de Nelsito (Fernando Pérez, 2022); Bajo un sol poderoso (Kiki Álvarez, 2022) y La espera (Daniel Ross, 2022). Fi(r)lmado por tres artistas de generaciones distintas, en cada caso puede apreciarse los intereses narrativos y estéticos de cada autor.

Fotograma de Bajo un sol poderoso. El argumento se desarrolla a partir del encierro voluntario de un cineasta cubano en su casa para confrontar su soledad y a los fantasmas de las parejas que protagonizan tres de sus películas realizadas a lo largo de treinta años.

Sobre El mundo de Nelsito, el propio Fernando refirió que el filme “aspira a ser un juego de estructuras narrativas y un juego de personajes. Ambos (estructuras narrativas y personajes) se funden (y confunden) en la realidad y en la imaginación del protagonista, que transforma todo lo que ve en historias que juegan al melodrama, al absurdo, al humor negro”.

El filme, que pudo verse en la pasada edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, fue presentado de manera especial como parte del aniversario del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) y se estrena este mes en el circuito nacional; además de haber tenido una amplia trayectoria por festivales internacionales.

En el caso de los largometrajes documentales se incluyen tres: Virgilio desde el gabinete azul (Raydel Araoz, 2022); Cosme, un enorme juego con el tiempo (Alejandra Rodríguez Segura, 2022) y Retorno (Blanca Rosa Blanco, 2023).

Virgilio desde el gabinete azul, largometraje documental basado en la figura de un autor imprescindible de la literatura insular.

Los dos primeros se refieren a personalidades de la cultura cubana; el primero, al escritor Virgilio Piñera, autor imprescindible de la literatura insular, y el segundo, al artista Cosme Proenza, personalidad que también estuvo muy vinculada a la ciudad de Gibara y al propio Festival. En el caso de Retorno, es una obra que devuelve en imágenes la historia de una tradición que se remonta a la emigración canaria a Cuba, específicamente a las fiestas de regreso de estos emigrados a su tierra natal.

También se incluyen varios cortometrajes de ficción de factura nacional que concursan en la edición 17 de FICGibara: Gemini (Orlando Mora, 2022); Blank (Daniel Santoyo, 2022); El aniversario (Patricia Ramos, 2023), Patadas (Pablo Massip, 2023). Y en el caso de los cortometrajes documentales se suman: El peso de la quietud (Manuel Ojeda, 2022); Diez años después (Iraida Tamayo Ferras, 2023) y Todos los días son 8 de marzo (dirigido por Lizzete Vila, Sergio Cabrera e Ingrid León, 2023).

El largometraje animado La Súper (Ernesto Piña, 2022), producido por los Estudios de Animación del Icaic y el cortometraje Era Nomeolvides (Carlos A. Rodríguez Almora, 2021), son las obras cubanas dentro de esta categoría de FICGibara.

Era Nomeolvides, cortometraje cubano de animación en concurso.

Durante las cinco jornadas, los asistentes podrán apreciar estas obras de factura nacional, además de las que llegan de otras latitudes, sobre las cuales abordaremos en otros textos para intentar acompañar desde la promoción periodística, el debate sobre la presencia del cine cubano en eventos internacionales.

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