Casa de las Américas se viste una vez más de lujo y excelencia para abrir sus puertas al Premio Literario que llega, en esta ocasión, a su edición 66. Habría que remontarse a la efervescencia de aquellos años fundacionales de la institución para entender la trascendencia y calado del certamen que, más allá de sus implicaciones artísticas, sintetiza el espíritu de una época virtuosa en pos de erigirse en faro para la promoción y rescate de las raíces auténticas de la cultura en el continente, misión en la cual se proyecta también a presente y futuro.

En encuentro inaugural celebrado en la Sala Manuel Galich de dicha entidad, Jorge Fornet, director del Centro de Investigaciones Literarias y de la revista Casa de las Américas, se refirió a las peculiaridades del Premio y sus implicaciones como un suceso de amplia convocatoria y expectativa en el organigrama intelectual de la región. Señaló que, en vistas a las propias dinámicas de la vida cotidiana de la Isla, este fue pospuesto de sus fechas habituales y se desarrollará en dos momentos con la entrega de sus modalidades de Literatura Testimonial y de Ensayo histórico-social en esta semana del 20 al 24 de abril y luego, la premiación de su vertiente de Teatro prevista para el 28 de mayo de este año, a solicitud del jurado ante el flujo de obras concursantes, y que ocurrirá en el contexto de la temporada Mayo Teatral.

El Premio Literario Casa de las Américas, más allá de sus implicaciones artísticas, sintetiza el espíritu de una época virtuosa en pos de erigirse en faro para la promoción y rescate de las raíces auténticas de la cultura en el continente.

Fornet defendió la pertinencia del concurso literario como un espacio de reunión necesario entre escritores e intelectuales del área, especialmente impostergable ante el actual escenario que amenaza la cultura y la identidad de la región frente al avance de las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos. El especialista procedió a la presentación de los miembros que componen los jurados en las tres categorías, en los cuales se dan cita pensadores y personalidades procedentes de Ecuador, Venezuela, Argentina, México, Perú, Colombia y Cuba.

A propósito de la convocatoria, el presidente de Casa de las Américas, Abel Prieto Jiménez, dio la bienvenida a los presentes en el centro en un momento que calificó de “tremendo”. Frente a la agresividad reforzada de Washington, Prieto Jiménez valoró la realización del evento como una victoria simbólica invaluable, que contribuye no solo a la calidad y aporte en términos culturales, sino que representa una trinchera moral en defensa de las raíces en un escenario de degradación de la Cultura al nivel de mero marketing y mercancía, con renombrados premios que responden a una lógica de inversión mercantil que vela solo por las ventas y deja por fuera obras de valor mientras pondera el pensamiento banal e idiotizante, propicio a la dominación y colonización en el espacio de las ideas.

En ese contexto, subrayó que importantes nombres del panorama internacional siguen participando en la manera en que siguen creyendo en los valores que defienden Casa de las Américas y Cuba, en un ambiente de ofensiva y asedio multidimensional recrudecido y que tiene sus expresiones también en las narrativas y el pensamiento.

Alertó, asimismo, al hacer un análisis de las perspectivas continentales sobre la manipulación de las masas y el avance de proyectos neoliberales que van en contra de las soberanías de los pueblos, a la vez que invitó a seguir generando ideas con las que contrarrestar ese escenario.

Otro de los puntos que destacó fue la importancia de traer a la acción cotidiana el pensamiento y praxis revolucionaria del Comandante en Jefe Fidel Castro, en el año de su centenario, y aplicarlo en el presente para afrontar esos grandes dilemas civilizatorios no solo como eslogan.

Remitiéndose al líder histórico de la Revolución cubana mencionó su interés por mantener vivas las bases autóctonas de la Cultura Nacional en simbiosis con todo aquello que vale la pena de la Cultura Universal, cuestión en la que recordó que el primer título reproducido por la Imprenta Nacional no fue otro que El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, hecho que marcó, en sus albores, la fuerte apuesta del proceso revolucionario por esta línea.

“Frente a la agresividad reforzada de Washington, Prieto Jiménez valoró la realización del evento como una victoria simbólica invaluable…”

Como parte de las actividades previstas para el espacio destacan el panel “Pensar y ensayar en el mundo de hoy”, a cargo de Paula Klachko y Marlene Vázquez Pérez; la presentación del poemario Cuerpo quebrado lumbre, de la poetisa venezolana Esmeralda Torres, junto a la distribución de otras publicaciones recientes de la Editorial de la Casa.

De igual manera trascenderán el concierto del Cuarteto de saxofones ZSAXOS, a cargo del Maestro Javier Zalva y la inauguración oficial de la exposición “el siglo de Fidel” sobre la presencia de Fidel en las artes visuales y en homenaje al líder revolucionario, que se extenderá en un ciclo de febrero a diciembre de este año y con piezas pertenecientes a la colección “Arte de Nuestra América Haydee Santamaría”.