Balance de la 34 Feria del Libro: 100 mil asistentes, 100 mil libros vendidos y un homenaje a Fidel
La Sala Nicolás Guillén de la Estación Cultural de Línea fue el escenario, este 16 de agosto, del acto de clausura de la primera etapa de la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana. Tras seis días de actividades en la capital y sus subsedes, el evento dedicado al centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz cerró sus puertas con un balance que refleja la vitalidad de la cultura cubana a pesar de las adversidades.
Durante la ceremonia, el Comité Organizador otorgó reconocimientos a la Federación de Rusia, País Invitado de Honor; a la Estación Cultural de Línea, del Fondo de Bienes Culturales; al Gobierno Provincial del Poder Popular de La Habana; al Centro Fidel Castro y el Proyecto Nuestra Historia; al Proyecto Música Cubana del Instituto Cubano de la Música; al Proyecto Icaic; al stand del INDER y al stand del Ministerio de la Agricultura.
Asimismo, el jurado de la Asociación de Comunicadores de Cuba, presidido por Alex Ordaz Zayas, entregó los premios de comunicación social en cinco categorías.
En la categoría gráfica, Editorial Letras Cubanas obtuvo el premio por la generación de un interesante sistema de soportes y el uso eficiente de su identidad visual. En la categoría audiovisual, el premio fue para Ediciones Icaic. En medios digitales, resultó ganadora la Casa Editorial Abril. En relaciones públicas, el premio fue para la Editorial Gente Nueva, por su trabajo en el Pabellón Infantil. El Gran Premio de Comunicación Social fue otorgado a Editorial Letras Cubanas, por su gestión permanente y su capacidad de respuesta en el ámbito digital.

Juan Rodríguez Cabrera, en sus palabras de clausura, expresó la satisfacción del Comité Organizador por haber sido acompañados en estas “intensas y emocionantes jornadas de la cultura”. Destacó que las duras circunstancias impuestas por el recrudecido bloqueo de Estados Unidos no lograron impedir la celebración de la Feria, y agradeció a todos los que trabajaron para hacerla realidad.
El encargado de Negocios Interino de la Federación de Rusia en Cuba, Sergey Parjomenko, agradeció la oportunidad de ser País Invitado de Honor y destacó el esfuerzo realizado para presentar en la FILH la vasta cultura de su nación. “En las condiciones actuales, en el contexto del criminal bloqueo económico, comercial y financiero, y ahora también petrolero, nos esforzamos para presentar dignamente la cultura multifacética de nuestro país”, afirmó.
Parjomenko recordó que miles de personas visitaron el Pabellón ruso y que la delegación oficial, encabezada por el Representante especial del presidente de Rusia para la cooperación cultural internacional, Mijaíl Shvydkói, fue recibida por el presidente Miguel Díaz-Canel.
También destacó la inauguración de la Semana de cine ruso y las presentaciones de artistas del Conjunto Académico Estatal Rusia.
El diplomático ruso subrayó el valor de la amistad entre ambos pueblos y cerró su intervención con una reflexión sobre el lema de la Feria: “Leer es crecer”. “Los libros, la literatura, la educación como tal, nos enseñan a mirar las cosas con una perspectiva más amplia, a respetar la opinión del otro, de aquel que quizás en algo no se parece a ti, pero que como todos tiene derecho a elegir su propio camino. Eso es la libertad genuina. En ningún libro de la literatura clásica encontrarás una justificación de algo parecido a lo que hoy se llama el bloqueo contra Cuba”.

El balance general de la Feria arrojó cifras significativas: se desarrollaron más de 1 500 acciones literarias y artísticas; se presentaron más de 500 títulos impresos y digitales; se entregaron los premios literarios más importantes del país; y se realizaron decenas de conciertos, exposiciones, puestas en escena y proyecciones cinematográficas.
Se vendieron más de 100 mil ejemplares de libros impresos y copias electrónicas, y la asistencia a la sede y subsedes de la capital superó las 100 mil personas, a pesar de las limitaciones objetivas existentes. La oferta de libros cubanos se realizó subvencionada, como muestra de la voluntad del Estado socialista de continuar preservando la lectura como un derecho de todo el pueblo.
Destacaron por su calidad el Salón Profesional, el Proyecto Cuba Digital, el Pabellón Infantil Tesoro de Papel, y el Centro Fidel Castro con el Proyecto Nuestra Historia. El Centro Provincial del Libro de La Habana fue el artífice de convertir el bulevar de San Rafael en un destacado sitio de la Feria, con la asistencia de miles de habaneros.
La clausura tuvo un broche de oro con la intervención del reconocido violinista ruso Piotr Lundstrem, quien ofreció un emotivo concierto en la Sala Nicolás Guillén. Lundstrem, que forma parte de la delegación de la Cámara Cívica de Rusia, interpretó piezas con su violín, hecho a mano en un monasterio del Donbás, que ha viajado casi veintidós mil kilómetros para sonar en la Feria. “El lema de esta feria es ‘Leer es crecer’. Permítanme añadir un renglón: escuchar también”, dijo el músico antes de interpretar su repertorio.
La Feria recorrerá todo el país hasta su conclusión el 6 de septiembre en Santiago de Cuba.
La etapa que culmina en la capital es solo el comienzo. La Feria recorrerá todo el país hasta su conclusión el 6 de septiembre en Santiago de Cuba. La presencia de 33 países de todos los continentes, con expositores, escritores, artistas y funcionarios, fue interpretada como una muestra de solidaridad con Cuba.
Un merecido homenaje se brindó en estos días a dos grandes personalidades de la cultura cubana: la poetisa, escritora y periodista Marilyn Bobes, y el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, José Bell Lara. También se saludó al Sistema de Ediciones Territoriales en su XXVI aniversario, reconociendo el papel descentralizador de la creación literaria en todo el país.
La 34 Feria Internacional del Libro de La Habana se despide de su etapa capitalina con la certeza de que, pese a las adversidades, la cultura cubana sigue adelante, impulsada por el legado de Fidel Castro y el amor del pueblo por la lectura.

