El Festival Internacional de Documentales Santiago Álvarez in Memoriam ha propiciado un espacio para debatir en torno a la creación documental hecha por mujeres.
La animadora Ivette Ávila presentó su cortometraje documental Raptus, la obra que mereció el Premio Coral en la categoría dentro de la edición 46 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano es el testimonio de un acto de violencia y expresa desde la animación un tema muy triste y doloroso, pero contado desde una herramienta que propicia la sensibilidad en los espectadores.
Con este espacio, se abre un necesario debate sobre la obra de mujeres realizadoras en Cuba y con la participación de la creadora uruguaya Alejandra Guzzo, quien expresó su vínculo con el cine documental desde una visión política, de confrontar a través del género sus preocupaciones e intereses temáticos.
En el lobby del cine Chaplin tuvo lugar este panel, moderado por Lourdes de los Santos y con la asistencia de tres reconocidas voces del cine documental cubano: Gloria Rolando, Niurka Pérez y Lizette Vila.

Rolando mencionó sus inicios en el Icaic, como un trabajo donde ha logrado contar desde el documental, la historia, la memoria y mediante la investigación encontrar temas de mucha relevancia para la historia del documental nacional.
En la institución concibió varios títulos que forman parte de la filmografía de esta realizadora. En su intervención, Gloria Rolando refirió que Diálogo con mi abuela, es el resultado de esa conversación grabada con su propia abuela, y en ese diálogo conviven las relaciones familiares y el pasado de su historia en el ámbito privado.
Por su parte, Niurka Pérez relató su experiencia en la creación documental, con su quehacer junto a otros realizadores como Jorge Luis Sánchez, Rafael Solís, Rigoberto Senagera y otros.
Pérez igualmente comentó su vínculos con la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, desde donde se gestaron proyectos como la serie dedicada a las artes visuales, hecha por tres hombres y tres mujeres.
Después se une también a la productora gestada por la Uneac, que hoy lleva el nombre de Octavio Cortázar, su fundador; donde produjo otros títulos que completan su amplia filmografía.

Lizette Vila agradeció la realización de este espacio para el debate y la posibilidad de que a través del cine documental haber conocido un modo de contar: mediante la voz de mujeres y hombres en la pantalla.
Con el Proyecto Palomas ha sabido consolidar una estética propia que permite contar historias y realidades donde se le otorga voz a todos y todas. En sus palabras, Vila refirió que el cine documental ha sido su modo de expresión y recordó la obra de Santiago Álvarez, un realizador con su visión ética y comprometida con la realidad.
La directora de Palomas convocó a qué se propicien otros momentos de diálogo, donde participen hombres y mujeres de distintas generaciones que han hecho obra documental.
Este panel ha revelado historias, experiencias y temas que necesitan ser revisitados desde la búsqueda de las obras y realizadores que han formado parte de este diálogo fructífero.
Alexis Triana, presidente del Icaic mencionó que este espacio concebido desde el Festival ha expresado el interés por los temas y la obra de las realizadoras como mujeres creadoras.
Al final del encuentro, Arletys Veunes directora del Departamento de Documentales del Icaic agradeció el quehacer de Lázara y Teresita Herrera, directora y coordinadora de la Oficina Santiago Álvarez, por la coordinación de actividades docentes y académicas para la formación de estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana.

