La realidad puede descubrirse desde diferentes referencias, un lente crítico puede descifrar aquellos aspectos imperceptibles de la sociedad que habitamos. La fotografía permite, entonces, un dialogo subjetivo entre la cotidianidad y la idea del artista.
El pasado 6 de febrero se inauguró la exposición colectiva Presencias Veladas, en Artemorfosis, plataforma para visibilizar el arte cubano. La muestra expone el trabajo de los artistas: Chino Arcos, David Beltrán, Reinaldo Cid, Sergio Romero y Alfredo Sarabia; bajo la curaduría de Ana Beatriz Almeida Sánchez.
En palabras de la curadora de la exposición: “El eje de la muestra reside en interrogar qué relatos y significaciones pueden surgir de aquello que la sociedad —o el propio individuo— tiende a considerar irrelevante, pero que, observado desde otra perspectiva, es capaz de revelar sentido y belleza (…) Cada obra construye atmósferas y cadencias propias, en las que la fotografía deviene un acto de revelación y un medio para materializar presencias que hasta entonces permanecían latentes”.

La sombra, el vacío, la silueta, los trazos; constituyen elementos comunicantes de la exposición, que marcan un recorrido que le permiten al espectador el diálogo interno entre las propuestas y el significado artístico. El encuentro es una oportunidad no solo para la exposición de las obras sino para el intercambio entre los artistas, y de estos con el público.
La muestra estará presente hasta el próximo 30 de mayo, que nos permitirá apreciar y disfrutar de la obra de los artistas expuestos. Chino Arcos, nos refleja su concepción sobre los espacios, el diálogo con los lugares vacíos, con los interiores, el artista también conocido por su fotografía analógica y en blanco y negro, nos ofrece en esta ocasión un discurso directo sobre lo abandonado, el paso del tiempo en algunos lugares de la capital habanera.

David Beltrán, en esta ocasión nos muestra una serie en apariencia abstracta, que nos invita a reflexionar sobre lo quebrantado, lo ilusorio. Además el artista trabaja con varios medios como la pintura, fotografía e instalación.
Reinaldo Cid, nos deleita con su visión desde la fotografía analógica, los espacios abiertos y la contemplación de esos lugares únicos que mantienen una historia, reflejando la luz como el punto de apoyo para la apreciación de la identidad en esta propuesta.
La propuesta de Sergio Romero, destaca una intención a la subjetividad, haciendo uso del color negro y de lo que puede representar las siluetas; su obra ha estado presentada en exposiciones como Cromaterapia y De lo intencional a lo inesperado.

Alfredo Sarabia hace referencia a los instantes comunes, reflejando el interior de un espacio vacío que podemos observar en cualquier rincón de La Habana, haciendo alusión así, a la luz que puede recrearse en los bordes, en la resistencia.
El hilo conductor nos acerca a una atmósfera donde lo simple es aquello que destaca, lo cual marca un viaje desde el silencio a observar hacia dentro. De tal manera podemos decir que es una muestra que interconecta cada propuesta independiente y que permite un rastro documental para preservar una idea, y desde lo artístico para mostrar desde la subjetividad del artista, la realidad que nos acompaña.

