MICE Cuba 2026: Cinco años de cine educativo que une generaciones y despierta miradas
La quinta edición de la Muestra Internacional de Cine Educativo (MICE Cuba) se consolidó en este 2026 como un foro imprescindible donde el séptimo arte y la pedagogía dialogan en igualdad de condiciones, conectando a niños, adolescentes y adultos a través de historias que enseñan sin perder la emoción.
Del 4 al 9 de mayo de 2026, La Habana se transformó en un gran escenario de aprendizaje audiovisual, con sedes que comprendieron desde los cines La Rampa y Yara hasta la Biblioteca Nacional José Martí, la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, la sala Alfredo Guevara del Pabellón Cuba, los Estudios de Animación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) y el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello.
“Joseph Arbiol, fundador de MICE-Internacional y presidente de la muestra, explicó que se logró una gran variedad de largometrajes gracias a la colaboración de múltiples festivales y eventos alrededor del mundo”.
Una veintena de países representados, cerca de cien cortometrajes en competencia y una articulación institucional ejemplar entre los ministerios de Cultura y Educación, el Icaic, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) hicieron posible esta fiesta del conocimiento y la fantasía.
La jornada inaugural, el martes 5 de mayo en el cine La Rampa, tuvo el sabor de la tradición y el estreno. La Peña de Federico —ese proyecto que ya es punto de referencia para los más pequeños— recibió a los asistentes con juegos, canciones y la interpretación en lengua de señas cubana, reafirmando que el cine y la alegría son para todos.
En el escenario, invitados como Enid Rosales, la compañía de Teatro Musical Infantil “Habana Sueños” y la talentosa María Karla hicieron reír y cantar a un público que abarrotaba la sala. Ivonne Sánchez, directora de MICE Cuba, agradeció de manera especial a todas las instituciones que sostienen el evento: Ministerio de Cultura, el Icaic, Estudios de Animación Icaic, el Ministerio de Educación y el Centro Juan Marinello.

Luego, la pantalla grande proyectó Leo & Lou (España, 2025), ópera prima de Carlos Solano y merecedora de una Mención Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. El director envió un saludo mediante video desde Galicia. Simultáneamente, en el cine Yara, los jóvenes disfrutaron del mediometraje de animación cubano Doble play (2026), dirigido por Carlos Daniel Hernández León.
La programación profesional sumó una veintena de películas de América Latina, Asia, Europa y África, casi todas inéditas en el país. Destacó la presencia de cinco clásicos del cine infantil contemporáneo de Alemania, nación reconocida por la calidad y volumen de sus producciones en este apartado.
Por primera vez una nación africana participó con Bird Boy (Sudáfrica, 2025), de Joel Soisson. El resto de la selección incluyó títulos como Un disfraz para Nicolás (México, 2020), La pequeña bruja (Suiza-Alemania, 2018) y obras de Cuba, España, Colombia, Rusia y China, entre otros países.
“En Cuba, donde la primera edición tuvo lugar en enero de 2020, ha encontrado un suelo fértil”.
Joseph Arbiol, fundador de MICE-Internacional y presidente de la muestra, explicó que se logró una gran variedad de largometrajes gracias a la colaboración de múltiples festivales y eventos alrededor del mundo.
Pero MICE Cuba no solo miró hacia fuera. Esta quinta edición rindió homenaje a los 65 años de los Estudios de Animación Icaic, ese departamento que ha concebido y producido una parte significativa de la animación cubana a lo largo de las décadas, cobijando a figuras de la talla de Tulio Raggi (1938-2013) y Juan Padrón (1947-2020).
En la sede de la institución se impartieron talleres que se convirtieron en el corazón creativo del encuentro. Las profesoras Ivette Ávila y Yoandra Reyes lideraron varios espacios. En “Desarrollo de capacidades manuales”, alumnos de quinto y séptimo grados de la escuela Ormani Arenado confeccionaron juguetes ópticos como el taumatropo y el folioscopio, además de una marioneta articulada de “La Bartola”, la simpática mascota de MICE.

Después de ver un capítulo de la gustada serie Galaxia K, los estudiantes dieron color a personajes entrañables como Elpidio Valdés y María Silvia, conectando con lo mejor de la tradición animada de la isla. Otra jornada dentro de los estudios estuvo dedicada a las diferentes técnicas de animación: los asistentes visionaron, compararon y debatieron las particularidades de cada una, y también pudieron conocer el proyecto “Linterna Violeta”, dirigido por Ivette Ávila.
El Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello, entidad organizadora del evento, acogió dos talleres adicionales bajo el título “Carnaval de animados”, centrados en la animación artesanal y la animación cubana. En la recta final de la muestra, otras dos propuestas cerraron con broche de oro la oferta formativa.
El taller “La Lengua Viva Cuentacuentos” permitió a los participantes explorar los géneros narrativos, la estructura de una historia y realizar ejercicios de creación que despertaron el gusto por contar. Por su parte, “Colores, colores”, impartido por Yoandra Reyes y Yadira Rachel Vargas Horta, combinó lecturas de cuentos, juegos, baile y manualidades en una explosión de creatividad.

Uno de los elementos que distingue a MICE Cuba es su estructura en tres fases. La primera ocurrió durante la semana previa a la inauguración, con la proyección en escuelas y centros culturales de La Habana, Mayabeque y Matanzas de alrededor de un centenar de cortometrajes realizados por niños de una veintena de países.
Los propios estudiantes, mediante votación, seleccionaron los ganadores que se anunciarían en la clausura. La segunda fase, del 5 al 8 de mayo, correspondió a las proyecciones profesionales en cines y salas. La tercera fue la ceremonia de premiación.
El cierre tuvo lugar el sábado 9 de mayo en la sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba. Allí se anunciaron los materiales ganadores en las diferentes secciones en competencia. El broche dorado lo puso la Compañía Lokimundo, que con su espectáculo selló una edición donde el cine no solo se vio, sino que se vivió, se aprendió y se celebró.
“(…) MICE Cuba es un ejemplo de articulación institucional que extiende sus acciones hacia toda la sociedad, promoviendo entre niños, niñas y adolescentes acciones de promoción audiovisual, encuentros y talleres”.
Luis Emilio Aybar, director del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, resumió el espíritu de estos días: MICE Cuba es un ejemplo de articulación institucional que extiende sus acciones hacia toda la sociedad, promoviendo entre niños, niñas y adolescentes acciones de promoción audiovisual, encuentros y talleres.
Creada originalmente en Valencia, España, en 2013 por la Asociación Cultural Jordi el Mussol, la Muestra Internacional de Cine Educativo se celebra hoy en Argentina, China, Vietnam y la República Árabe Saharaui Democrática, entre otros países.
En Cuba, donde la primera edición tuvo lugar en enero de 2020, ha encontrado un suelo fértil. La quinta entrega, con el corazón lleno de alegría y la certeza de que las historias compartidas seguirán iluminando nuevos caminos, se despidió hasta la próxima.

