Treinta obras firmadas por diez reconocidos caricaturistas del periódico Palante integran la exposición Humor con luz propia, inaugurada en la Galería Belkys Ayón del Centro Experimental de las Artes Visuales José Antonio Díaz Peláez, en El Vedado capitalino.

La muestra se inserta en las exhibiciones colectivas que conforman el programa de la II Bienal Internacional de Humor Político.

El conjunto, que reúne impresiones de piezas en acrílico, tinta y acuarela sobre cartulina y modernas técnicas digitales exhibe caricaturas de Lema, Lacoste, Osval y José Luis, junto a creaciones de Ares, Adán, Martinera, Moro, Blanquito y Avilarte.

La exhibición, abierta al público hasta el próximo mes de julio, propone agudos cuestionamientos sobre desafíos contemporáneos: el colonialismo cultural, la avalancha consumista y la urgencia de preservar la idiosincrasia y los valores nacionales.

“Tenemos que asimilar las nuevas narrativas de la comunicación; de lo contrario, jugaremos siempre a la defensiva”.

Con ese fin, reserva un segmento dedicado a las dinámicas de la tecnología y las redes sociales, mientras que otras obras desentrañan los mecanismos de dominación global y las ingeniosas maneras en que el pueblo cubano los confronta.

Adán Iglesias, expositor y miembro del comité organizador de la Bienal, compartió con el Periódico Cubarte la trascendencia de presentar la muestra en el espacio de una escuela de arte, como estímulo para involucrar a los jovenes creadores en próximas colaboraciones.

Fundado el 16 de octubre de 1961 bajo el nombre inicial de Palante y Palante, el semanario nació con 24 páginas y el propósito fundamental de apoyar a la Revolución en la contienda ideológica. Personajes icónicos de sus páginas, como el entrañable Matojo, habitan hoy en el imaginario popular y han trascendido con éxito al lenguaje cinematográfico.

Ismael Lema, curador de la cita y director del periódico humorístico, recuerda la estirpe de la publicación: “Palante siempre ha estado al tanto del decursar histórico del país. Llegamos a alcanzar tiradas mensuales de hasta un millón de ejemplares; somos parte de la cultura del cubano”.

Hoy, el reto se traslada al entorno del bit y el píxel: “En la actualidad defendemos nuestro espacio en el universo digital, a través de un sitio web de humor gráfico y literario, y un activo perfil en redes sociales”, añade el caricaturista.

“A pesar de las complejidades de conectividad, nos estamos abriendo camino internacionalmente e incursionamos en la animación, un formato muy demandado por la juventud. Además, dinamizamos nuestro valioso archivo patrimonial, para enriquecer servicios destinados a eventos y campañas de comunicación, siempre con el sello distintivo del humor”.

La vocación pedagógica de Palante fue refrendada por el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo en la apertura de la exposición.

La vocación pedagógica de Palante fue refrendada por el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo en la apertura de la exposición. Como colaborador histórico del colectivo, evocó el impacto del concurso Chispa Joven en la formación de algunos de los excelentes caricaturistas que participan en la muestra.

La publicación trabaja en un laboratorio de creación donde se dan pasos en el uso de la inteligencia artificial y la animación digital. Sin abandonar el perfil político que le dio vida, el periódico se renueva con contenidos que buscan el divertimento y la reflexión; demuestra que la agudeza no precisa de la vulgaridad.

Palante se reinventa orientado a la producción audiovisual y la creación de campañas promocionales”.

“Tenemos que asimilar las nuevas narrativas de la comunicación; de lo contrario, jugaremos siempre a la defensiva”, reflexiona Lema sobre los desafíos de la contemporaneidad.

“Nuestro humor es complejo, asume límites y múltiples requisitos, pero mantiene su vigencia al interactuar con la cotidianidad cubana y los sucesos del panorama mundial. Crear humor exige articular una idea original en términos visuales; requiere destreza, cultura y el dominio de herramientas técnicas muy específicas”.

Palante nació con 24 páginas y el propósito fundamental de apoyar a la Revolución en la contienda ideológica.

El factor económico y la sostenibilidad también marcan la agenda actual del medio. Ante la urgencia del tiempo y la necesidad de generar ingresos, Palante se reinventa orientado a la producción audiovisual y la creación de campañas promocionales. Es conocido que los mensajes de bien público logran una empatía y alcance superiores cuando se comunican desde los códigos de la animación y el humor.

La publicación se enfoca en la captación de nuevos realizadores, el estudio de las tendencias en redes sociales y el aprendizaje constante de las tecnologías emergentes. Los creadores de Palante asumen el riesgo de la renovación. En Humor con luz propia demuestran que sus trazos siguen listos para liderar los caminos de la gráfica cubana.

Tomado del Periódico Cubarte