Hay invitaciones que se convierten en regalos del alma. Haber formado parte del jurado de la II Bienal Internacional de Humor Político en Cuba ha sido, para mí, un verdadero honor y una experiencia que guardaré con profundo cariño.

“A Cuba, tierra de enorme sensibilidad, talento y resiliencia, le envío toda mi admiración y mi afecto”.

Gracias a mis queridos amigos y colegas, Ares y Adán, por su confianza y por abrirme las puertas de este encuentro donde el humor nos recuerda que el arte también es un abrazo entre los pueblos.

A Cuba, tierra de enorme sensibilidad, talento y resiliencia, le envío toda mi admiración y mi afecto. Y a mis hermanos cubanos, un abrazo inmenso y mi más sincera gratitud por permitirme ser parte, aunque sea un poco, de esta hermosa celebración.

Gracias de corazón.