Homenaje poético en La Habana recuerda la vigencia de José Martí
En conmemoración del natalicio 173 del Héroe Nacional de Cuba, el Centro Cultural CubaPoesía y el Centro Multimedial Casa del Alba realizaron un homenaje poético con la presencia de los escritores Waldo Leyva y el poeta e historiador Julio César Sánchez.
Durante su intervención Sánchez destacó la impronta de Martí, la resolución de sus ideas desde temprana edad y la configuración de un pensamiento arraigado al humanismo para la construcción de una nación. El profesor resaltó la poesía como una forma de resistencia, lucha y resolución en la obra y el pensamiento martiano, así como sus contribuciones literarias y su trato, delicadeza y atención con los niños, para lo cual reseñó el poema “Los zapaticos de rosa” y el libro La Edad de Oro, textos donde confluyen su ternura y el propósito educativo.

Asimismo, llamó la atención sobre la figura de Martí en el enfrentamiento al colonialismo español y los intereses expansionistas de Estados Unidos. En ese contexto, reconoció la labor dedicada a la infancia, la conformación y materialización de un proyecto nacional y su trabajo periodístico y literario. “Por eso —afirmó— para Martí la poesía es importante, porque es un acto de resurrección, de sublevación contra todos los dogmas, contra todo aquel que quiera negar el honor de la belleza”.
Waldo Leyva, a su vez, leyó algunas glosas dedicadas al más universal de los cubanos y ponderó la actualidad y significación de Nuestra América, en particular las reseñas sobre la cultura de los pueblos latinoamericanos y las tareas pendientes para la puesta en valor de sus identidades. En tal sentido valoró el ensayo como un programa de acción de las tareas más urgentes y necesarias en aquel contexto, y significó la importancia que el apóstol le otorgó a la incorporación del conocimiento de otros pueblos y generaciones.
“No podemos renunciar a nuestra identidad”.
El Premio Nacional de Literatura también valoró los méritos de Martí en la creación, extensión y evolución del modernismo, así como la obra desarrollada por el apóstol para la concreción de la independencia cubana. “No podemos renunciar a nuestra identidad”, advirtió. “Somos, en última instancia, una mezcla de negros, de indios, de españoles. Lo importante es esa mezcla, que nos hace más hermosos, más fuertes”.
Ambos intelectuales resaltaron la integralidad del proyecto martiano y la inclusión en él de lo más avanzado de su tiempo desde un compromiso tangible con la emancipación y la formación de una conciencia nacional.
El acto sirvió no solo para evocar la vida y la obra de José Martí, sino para confirmar la persistencia de su legado en la cultura y el pensamiento político de la región. En tiempos de renovados debates sobre la identidad y la soberanía, el homenaje recordó que la palabra martiana sigue interpelando con fuerza a las nuevas generaciones.

