Un Imperio decadente y soberbio viola todos los principios de la legalidad internacional y pretende que la opinión pública crea sus mentiras y acepte la barbarie como algo inevitable. No puede haber una persona digna en este mundo que no denuncie por todas las vías a su alcance esta infamia.

Tenemos que tocar todas las puertas para que circule la verdad sobre este plan siniestro para apoderarse de las riquezas de Venezuela. Tenemos que frenar las fuerzas del odio, de la guerra, del fascismo, y defender el derecho a la paz, a la vida, a la solidaridad, a la soberanía, a la justicia. Fidel dijo: por Vietnam estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre, y hoy diría: por Venezuela estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre.

“Tenemos que frenar las fuerzas del odio, de la guerra, del fascismo, y defender el derecho a la paz, a la vida, a la solidaridad, a la soberanía, a la justicia”. Fotos: Cortesía del Mincult

El pueblo cubano aprendió a amar a Bolívar a través de Martí, a través de La Edad de Oro, y luego a través de Fidel y de su hermandad con Chávez, de Raúl, de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, del propio presidente Maduro.

“Tenemos que tocar todas las puertas para que circule la verdad sobre este plan siniestro para apoderarse de las riquezas de Venezuela”.

Este acto bárbaro se produce cuando se está iniciando el 2026, el Año del Centenario de Fidel. Evoquemos, en este momento oscuro, la palabra y el ejemplo de Fidel. Cuba y Venezuela, una sola bandera, esa consigna la repitió muchas veces la delegación cubana que participó hace pocos días en la Asamblea de los Pueblos por la Paz y la Soberanía, y somos, efectivamente, una sola bandera. Desde esta Tribuna que acumula tanta historia, exigimos la liberación inmediata del presidente Maduro y el retiro de las fuerzas imperialistas del Caribe.

¡¡¡Viva la Revolución Bolivariana!!!

¡¡¡Viva la Revolución Cubana!!!

* Intervención en la Tribuna Antimperialista, en acto de rechazo a la agresión de Estados Unidos a Venezuela. Sábado 3 de enero de 2026.