“A cerrar filas, pueblos de América. No dejemos pasar al Gigante de las siete leguas”, llamó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en el acto celebrado la mañana de este sábado en la Tribuna Antimperialista José Martí en rechazo a la agresión militar imperialista yanqui contra la República Bolivariana de Venezuela y el secuestro del legítimo presidente Nicolás Maduro y su compañera Cilia Flores.

“El brutal y alevoso ataque de fuerzas militares norteamericanas contra Venezuela y el inaceptable, vulgar y bárbaro secuestro del presidente Nicolás Maduro y su compañera Cilia Flores”, fue condenado por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Junto a una representación del pueblo habanero, reunido en nombre del pueblo cubano, el Presidente, junto el embajador de la República Bolivariana de Venezuela, Orlando Maneiro, miembros del Buró Político y otros dirigentes, encabezó el acto celebrado la mañana de este sábado en la Tribuna Antimperialista José Martí en rechazo a la agresión militar imperialista yanqui contra la República Bolivariana de Venezuela.

“Cuba condena y denuncia esas acciones como un acto de terrorismo de Estado. Un asalto criminal contra Nuestra América, Zona de Paz; una violación de la soberanía de una nación que es símbolo de independencia, dignidad y solidaridad. Y un ataque inaceptable al derecho internacional”, significó el mandatario.

En la histórica plaza, donde el pueblo cubano se reunió en respaldo al legítimo presidente de la República Bolivariana de Venezuela y la Fusión Popular, Militar y Policial, intervinieron representantes de organizaciones e instituciones que ratificaron la denuncia ante la nueva agresión imperialista a Nuestra América.

El Héroe de la República de Cuba y presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Fernando González Llort, subrayó que el cobarde y vil ataque realizado por el gobierno estadounidense contra la hermana nación de Venezuela “no es un hecho aislado”.

Es —dijo— “una escalada en la larga guerra económica, mediática, diplomática y más recientemente de amenazas militares con el objetivo de someter a un pueblo soberano y destruir por la fuerza un proyecto de independencia y justicia social como la Revolución Bolivariana.

“El carácter de esta agresión militar en curso —subrayó González Llort— trasciende las fronteras venezolanas. Constituye un ataque directo a los pilares de la convivencia y el derecho internacional”.

Constituye “un asalto aborrecible a la aspiración de construir una zona de paz y a la autodeterminación de nuestros pueblos de América Latina y el Caribe.

“Esta acción —denunció— refleja la bajeza con que opera la administración de Trump. Los bombardeos sobre Caracas y otros estados venezolanos demuestran quiénes son los que infunden el terror. Los asesinatos extrajudiciales, secuestros y piratería en el Caribe demuestran quiénes operan como mafia internacional organizada. Y las sistemáticas violaciones a los derechos humanos con las que tratan a los migrantes demuestran la naturaleza fascista del gobierno que ocupa la Casa Blanca.

“La agresión armada contra Venezuela —continuó González Llort— es una expresión explícita de la aplicación del corolario Trump de la doctrina Monroe contra nuestros pueblos, que pretende apoderarse de los recursos naturales de Venezuela y de la región”.

El presidente del ICAP convocó de manera urgente a la movilización mundial por la paz y la unidad frente a la nueva arremetida imperial.

En nombre del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, el orador respaldó la declaración de la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, compañera Delcy Rodríguez, exigiendo al gobierno de Estados Unidos prueba de vida del presidente Nicolás Maduro y de su esposa. Y convocó de manera urgente a la movilización mundial por la paz y la unidad frente a la nueva arremetida imperial.

“Llamamos a todas las organizaciones de solidaridad, movimientos sociales, defensores de la paz y personas dignas, a pronunciarse y denunciar la agresión militar en curso y a ejercer toda la presión posible para poner freno a la impunidad con que actúa el gobierno estadounidense”.

La Heroína del Trabajo de la República de Cuba, Doctora en Ciencias Belinda Sánchez Ramírez, señaló en nombre de los científicos cubanos, esos “que trabajamos por la vida, que dedicamos nuestros días a salvar, a producir medicamentos para salvar vidas, no podemos dejar de sentir más que repudio y horror ante estos imperialistas que producen muerte y dolor”.

La agresión fue hoy contra Venezuela, pero mañana —significó la investigadora del Instituto Finlay de Vacunas— “puede ser Cuba, México, cualquier país que tenga alguna riqueza, lo mismo natural que la riqueza mayor, que es la independencia”, porque “el imperialismo fascista no respeta el derecho internacional, no respeta ni reconoce la soberanía de los pueblos, ni la vida, ni conoce el concepto de dignidad”.

Y Cuba —agregó— “continuará defendiendo la paz y la soberanía de los pueblos, continuará en medio de la tempestad apostando por la vida, la solidaridad, el amor, la verdad y siempre por la unidad. Esa es una lección que ya aprendimos los cubanos, la unidad, y por esa libertad y esa unidad habrá que darlo todo”.

La doctora Agnerys Cruz Rodríguez, quien fue parte de la misión médica cubana en Venezuela por diez años, transmitió la plena solidaridad de las y los trabajadores de la Salud con el pueblo venezolano, ese pueblo —dijo— que a lo largo de la historia ha demostrado una voluntad inquebrantable para defender su independencia.

“Un pueblo heroico, noble, aguerrido, que además tiene un profundo carácter humanista en su Revolución Bolivariana”, añadió.

La doctora Agnerys Cruz Rodríguez transmitió la plena solidaridad de los trabajadores de la Salud con el pueblo venezolano.

Adriana Amores, secretaria generad de la UJC en el Instituto de Relaciones Internacionales (ISRI), subrayó que la agresión del gobierno de Estados Unidos a Venezuela constituye un punto de inflexión en la historia de América Latina.

“Lo que ha ocurrido contra Venezuela —expresó— no es un incidente aislado, es la manifestación más brutal de una estrategia imperial que lleva décadas ejecutándose con metodología criminal”.

Estamos —señaló— ante un terrorismo de Estado ejecutado por quienes se autodenominan defensores de los derechos humanos y la democracia. Y es una secuencia conocida, porque la hemos vivido una y otra vez. Primero las sanciones económicas diseñadas para asfixiar, luego la guerra mediática para deslegitimar, el bloqueo financiero para estrangular y finalmente, cuando el pueblo se niega a rendirse, la agresión directa.

Y todo —denunció la joven— se ha construido sobre la base de la mentira y de la manipulación. Es el manual imperial y fascista ejecutándose con precisión quirúrgica. Pero el verdadero objetivo de este ataque —subrayó— es “la aniquilación de las ideas, la destrucción de los principios y de la unidad latinoamericana que tanto temen, porque saben que los pueblos unidos son indoblegables.

La aplicada en Venezuela —subrayó— es una fórmula que se repite con exactitud en cada territorio que se atreva a desafiar el orden neoliberal. Y aquí viene la advertencia que todos debemos entender con claridad meridiana. Si hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquiera de nosotros. Somos la misma humanidad, compartimos el mismo territorio histórico, enfrentamos al mismo adversario”.

“No hay pueblo latinoamericano a salvo mientras el imperialismo mantenga su capacidad de agredir impunemente. Venezuela no está sola, porque su causa es nuestra causa. La soberanía venezolana es indivisible de la nuestra”, afirmó la joven.

“No hay pueblo latinoamericano a salvo mientras el imperialismo mantenga su capacidad de agredir impunemente”.

Como un imperio decadente, soberbio, que se sabe condenado a disolverse, que no acepta el mundo multipolar que se está imponiendo, que se permite violar toda la legalidad internacional, todas las normas civilizadas de convivencia, calificó el intelectual cubano Abel Prieto al gobierno de Estados Unidos.

En su intervención en la Tribuna Antimperialista, el presidente de Casa de las Américas señaló que ante la agresión directa a la hermana Venezuela y el secuestro de su presidente legítimo, “no puede haber una persona digna en este mundo que no denuncie por todas las vías a su alcance esta infamia”.

“Tenemos que tocar todas las puertas para que circule la verdad sobre este plan siniestro para apoderarse de las riquezas de Venezuela. Tenemos que frenar a las fuerzas del odio, a las fuerzas de la guerra, del fascismo, defender el derecho a la paz, a la solidaridad, a la vida, a la soberanía, a la justicia”, enfatizó el destacado intelectual cubano y latinomericano.

“Esto es lo que hoy se enfrenta en Venezuela, las fuerzas del odio, de la guerra, de la muerte y las fuerzas de la soberanía, de la dignidad, de la vida, de la justicia”, conceptuó Abel Prieto. “La paz debe regresar a la hermana Venezuela. La paz debe regresar al Caribe”, sentenció.

El Héroe de la República de Cuba y coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución, Gerardo Hernández Nordelo, subrayó que ante el ataque contra Venezuela “la humanidad tiene que alzar su voz y decirle al imperio que estamos en pleno siglo XXI y que el mundo no se gobierna como un pueblo del lejano oeste, a pistolazos”.

“Hay mucha dignidad y mucho patriotismo acumulado en nuestros pueblos para permitir que vengan a avasallarnos. Es hora de que las personas amantes de la paz en el mundo, más allá de cualquier ideología, alcen su voz, de que quienes respetan el derecho internacional alcen su voz”, afirmó Hernández Nordelo.

“Este —reiteró— no puede ser un mundo donde reine el caos y el desorden. Llamamos a todas las personas decentes del mundo a condenar este acto arbitrario que se ha cometido contra el hermano pueblo venezolano.

“Y nadie lo dude, las bombas que cayeron en diferentes ciudades de Venezuela, al estallar, no preguntaron quién era chavista y quién no”, señaló el coordinador nacional de los CDR al referir los reportes sobre la pérdida de vidas de personas inocentes durante la madrugada de este sábado en territorio bolivariano.

En sus palabras ante el ataque a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y su compañera, Cilia Flores, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recordó palabras del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, cuando analizó el peligroso comportamiento del imperialismo en su depredador avance sobre naciones independientes de Oriente Medio, hace más de 20 años.

Entonces, citó Díaz-Canel trayendo aquellas palabras a hoy, Fidel expresó: “Nunca todas las naciones del mundo se vieron sometidas al poder y los caprichos de quienes dirigen una superpotencia con un poder al parecer sin límites, de cuya filosofía e ideas políticas y nociones de ética nadie tiene la más mínima idea. Sus decisiones son prácticamente impredecibles e inapelables. La fuerza y la capacidad de destruir y matar parecen estar presentes en cada uno de sus pronunciamientos”.

Al condenar el ataque de fuerzas militares estadounidenses contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su compañera, Cilia Flores, Díaz-Canel expresó: “No, señores imperialistas, este no es su patio trasero, ni territorio en disputa. No aceptamos ni reconocemos la Doctrina Monroe, ni reyes, ni emperadores trasnochados. La tierra de Bolívar es sagrada y un ataque a sus hijos es un ataque a todos los hijos dignos de Nuestra América”.

Señaló que el acto de atacar de madrugada a un pueblo pacífico y noble solo puede calificarse como “cobarde, criminal y alevoso”, y como “Terrorismo de Estado, en tanto se ejerce de modo arbitrario y abusando de su supremacía militar, por mandato de un jefe de Estado extranjero, como una expresión inequívoca de fascismo, del neofascismo que se pretende imponer e instaurar a la humanidad toda”.

Es por esto —alertó— que esta amenaza no es solo para Venezuela, es una amenaza contra la humanidad entera, que se sustenta en la falaz doctrina de la “Paz por medio de la fuerza”.

Ante este acto de terrorismo de Estado que acaba de ocurrir en Venezuela, solo comparable con los crímenes contra la Humanidad que comete el sionismo israelí en la Franja de Gaza —expresó Díaz-Canel—, “no puede haber silencio ni aceptación”.

“Y quienes celebran este acto terrorista y fascista que acaba de cometer Estados Unidos sobre una nación soberana del continente —denunció— , solo pueden hacerlo desde el odio que les nubla el juicio, porque nadie mínimamente informado puede ignorar ni subestimar las graves implicaciones de tales actos criminales para la paz regional y mundial.

Es por esto —añadió— que urge que la comunidad internacional se movilice, se articule, se coordine en la denuncia de este flagrante acto de terrorismo de Estado y del ilegal, inmoral, delictivo secuestro de un presidente legítimo para propiciar un cambio de régimen como si alguien ajeno al pueblo venezolano tuviera ese derecho”.

Ante este acto de terrorismo de Estado que acaba de ocurrir en Venezuela, “no puede haber silencio ni aceptación”, afirmó el presidente.

Pero —añadió el presidente cubano— “el objetivo no es nuestro hermano Maduro, no son los militares venezolanos, no es ni siquiera la falaz narrativa del narcotráfico que sostuvieron con absoluto cinismo durante semanas y meses bandidos de la peor especie como Marco Rubio; el muy oscuro objeto del deseo imperialista es el petróleo venezolano, son las tierras y los recursos naturales venezolanos”.

Y el objetivo es también —explicó— “apagar ese bastión de resistencia al imperialismo y de defensa de la integración regional que es la Revolución bolivariana desde la llegada del Comandante Chávez a la Presidencia de la heroica nación”.

Una Revolución —subrayó— que ha “demostrado ser un proceso de masas, de hondas raíces populares que no tenemos dudas saldrá a defender su soberanía, su democracia y su presidente como lo hicieron en abril del 2002, ante el golpe de Estado instigado también por el imperio estadounidense, en el nunca abandonado intento de apropiarse de su petróleo”.

Tras denunciar las campañas de manipulación y mentiras contra Venezuela, agudizadas en los últimos meses, Díaz-Canel enfatizó en que estos “no son tiempos de medias tintas, son tiempos de definiciones y de tomar partido frente al fascismo y la barbarie imperial”.

“A cerrar filas, pueblos de América. No dejemos pasar al Gigante de las siete leguas”, llamó el presidente cubano quien exhortó a no olvidar la advertencia del Comandante Ernesto Che Guevara: “En el imperialismo no se puede confiar, pero ni tantico así”.

Tomado de Presidencia de Cuba